La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, lanzó un angustiante llamado al Gobierno Nacional este 20 de abril, advirtiendo que la crisis de orden público en Jamundí ha llegado a un punto de no retorno.
La mandataria solicitó formalmente una intervención militar y social de gran envergadura, similar a la Operación Perseo realizada en El Plateado, Cauca, para frenar el accionar de los grupos armados que tienen azotada a la región.
“La situación de Jamundí ya no da más espera. Tenemos muchas cosas que están afectando a la comunidad, y no solo a Jamundí, sino también a Cali y a todos los municipios vecinos”, sentenció Toro.
Según explicó, la problemática no solo impacta a los habitantes de Jamundí, sino que también tiene repercusiones directas en Cali y en otros municipios vecinos.
En su diagnóstico, detalló una serie de hechos recientes que reflejan el deterioro del orden público, entre ellos tres casos de secuestro que involucraron a cinco personas, además de una desaparición forzada de cuatro ciudadanos cuyo paradero aún es desconocido y sigue en investigación.
La mandataria destacó que una de las personas secuestradas recientemente ya fue liberada y se encuentra a salvo en su hogar, aunque lamentó profundamente que estos hechos sigan ocurriendo. “Estuvimos muy pendientes de que se pudiera entregar”, afirmó, al tiempo que reiteró la gravedad del panorama.
Otro de los puntos críticos señalados por Toro es la invasión de predios en la zona alta de Jamundí. De acuerdo con su balance, siete terrenos han sido ocupados ilegalmente, incluyendo dos pertenecientes a consejos comunitarios.
Estas acciones, dijo, no solo afectan la propiedad privada, sino que también están generando impactos ambientales, como incendios que comprometen fuentes hídricas clave, entre ellas los acueductos de Huachinte y Río Claro.
A pesar de reconocer el esfuerzo de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea, la gobernadora fue contundente al afirmar que las capacidades actuales no alcanzan para recuperar el orden. “Es imposible que con esas capacidades que tienen hoy puedan controlar territorialmente la zona alta de Jamundí. Necesitamos una operación más fuerte e integral”, explicó.
Toro hizo una propuesta audaz para combatir las economías ilícitas que financian la violencia: “Si se necesitó hacer aspersión, hagamos aspersión”, afirmó, refiriéndose a la lucha contra los cultivos de uso lícito.
No obstante, aclaró que la Gobernación está lista para trabajar con los campesinos en la sustitución de cultivos, anunciando la siembra de 200 hectáreas de proyectos productivos en la zona rural.
La mandataria departamental señaló que, junto a la alcaldesa de Jamundí, se ha realizado inversión social, pero que el apoyo del nivel nacional ha sido escaso. “Hoy le estamos diciendo al Gobierno Nacional: nosotros necesitamos una operación integral con capacidades reales para la Fuerza Pública. Jamundí no aguanta más solo”, concluyó.