Con municipios que tienen hasta el 80 % de sus viviendas reducidas a escombros y otros que sufrieron daños serios en sus únicos colegios u hospitales, avanza el conteo de afectaciones en el Valle del Cauca por el terremoto del pasado lunes, que tan solo en este departamento (sin contar Cali) ya cobró la vida de 54 personas.
Aunque la Gobernación Departamental ha realizado recorridos por la comarca para evaluar los daños, lo único que se tiene seguro es que el cien por ciento de los municipios tuvieron algún tipo de consecuencia por el sismo de 7.4 de magnitud.
Las cifras entregadas hasta ayer hablaban también de 1152 personas heridas y 467 edificaciones colapsadas (ver mapa en la siguiente página).
El sector más afectado del departamento fue el norte, debido a su cercanía con el epicentro del terremoto, ubicado en el municipio San José del Palmar, en el Chocó.
Allí, lo que antes era un paseo para admirar la belleza y los colores de sus edificaciones, ahora se convirtió en una escena apocalíptica por la cantidad de escombros y polvo que hay en sus calles.
“En El Cairo colapsó el 80 % del casco urbano, sus viviendas están en el piso. También tenemos el caso de Ulloa, Toro, Alcalá, Argelia, Ansermanuevo, Roldanillo, Zarzal, Trujillo y hasta Buenaventura”, informó a El País Francisco Tenorio, secretario de Gestión del Riesgo del Valle del Cauca.
Este medio de comunicación preguntó a esa dependencia por el consolidado de afectaciones en cada municipio, pero se precisó que no se tienen estos datos todavía.
Al hacer una consulta con autoridades de algunos de las localidades afectadas, se encontró que El Águila tuvo alrededor de 1200 personas heridas, una de ellas con desenlace fatal, y un consolidado de 520 edificaciones golpeadas por el evento telúrico.
Puntualmente, una de las edificaciones que quedó reducida a escombros en este territorio fue el hospital, por lo que ha sido necesario empezar a plantear estrategias de solución para la atención de los habitantes de este sector.
“Sabemos que tres hospitales están en muy malas condiciones (El Águila, Roldanillo y La Victoria), pero los demás todos tienen afectación y necesitamos identificar qué tan grande es para poder empezar a trabajar en el plan de recuperación”, dijo María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle del Cauca.
Roldanillo reportó 112 personas afectadas y 2 víctimas fatales, además de 1300 edificaciones colapsadas o con algún daño estructural.
“Tengo un negocio que se llama Arco Arepas Cuadradas, que quedó en ruinas totalmente. Uno entra y es complicado ver la situación en la que está todo. En mi casa se cayeron todas las tejas, en la que queda al frente también, y esas cayeron encima de nuestro vehículo. Necesitamos apoyo porque hay sectores muy afectados, queremos pasar este trago amargo”, expresó Edwin Henao, habitante de Roldanillo.
Aunque La Victoria hasta el momento no ha reportado pérdidas humanas, El País conoció que se han contabilizado 615 edificaciones afectadas, haciendo que muchos de sus habitantes no tengan siquiera dónde pasar las noches.
“Estuve dentro del equipo de hacer el balance de las afectaciones y encontramos que hay cerca de 70 personas que se tienen que reubicar porque no tienen techo, mientras que hay cerca de 470 individuos damnificados. Lo positivo es que ese día había día cívico y no hubo tantas personas afectadas”, comentó Claudio Marmolejo, enlace de economía de la Alcaldía de Victoria.
Otros datos que salieron a la luz pública hasta el pasado jueves son que Zarzal tiene 830 edificaciones comprometidas y que Palmira sufrió el golpe en 232 edificaciones de su casco urbano.
El suministro de energía no está presente desde el momento del terremoto en algunos territorios. Ejemplo de ello eran, hasta ayer, sectores de La Cumbre y Restrepo.
Asimismo, se reportó en un inicio el daño de una tubería del sistema Sara Brut, haciendo que al menos siete municipios del norte del departamento no tuvieran acceso a agua potable.
Sin embargo, Acuavalle logró solucionar este aspecto el jueves.
Buenaventura, un caso crítico
En entrevista con El País, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó que visitar a Buenaventura en estos momentos genera un sentimiento de dolor, debido a que la devastación es masiva.
“Encontramos que en una sola cuadra hay hasta 64 casas destruidas. Y eso pasa en todos los sectores, hay partes en las que las casas aparentemente están bien, pero la verdad es que tienen que ser demolidas por los daños estructurales que sufrieron”, indicó.
El último reporte de la Alcaldía de Buenaventura dice que se contabilizaron 3965 viviendas destruidas y averiadas, 19 personas fallecidas y 330 lesionados.
Aunque la mayoría de los esfuerzos de los voluntarios se centraron inicialmente en Cali, la realidad es que la Gobernación del Valle y los ciudadanos ya volvieron su mirada a territorios como Buenaventura, entendiendo que la afectación también es grave en ese territorio.
Un ejemplo de lo vivido allí fue narrado por Alejandra Jaramillo, quien se quedó sin su hogar: “La casa de mi mamá y la mía colapsaron. Ella es una adulta mayor, y yo tengo una niña de 8 años. Perdimos absolutamente todo. La casa era de tres piso y quedó a nivel de la carretera. Estamos a la merced de Dios y lo que nos puedan ayudar”.
La situación es tan crítica que incluso el muelle de Buenaventura parece haber sufrido afectaciones. Ante esto, la Mandataria seccional precisó que un equipo de ingenieros hará una evaluación de la estructura para establecer los daños que se tuvo.
“También hemos visto que acá hay varios emprendimientos que lo perdieron todo. Ya hemos censado a cerca de 1200 de estos negocios en el departamento, para poder hacer una ayuda especial para ellos”, agregó Dilian Francisca Toro.
Desde la Gobernación también se indicó que en todo el territorio lo primero que se realizó fue la atención con ayudas humanitarias (kits de aseo, cocina y descanso).
Posteriormente se primará la realización de un censo para tener un estimado de las personas y edificaciones afectadas, para así finalmente pasar a hacer las gestiones con el Gobierno Nacional para brindar atención.
“La idea es hacer un fondo con recursos nuestros, del Gobierno Nacional y las alcaldías, para empezar a hacer una reconstrucción. He propuesto que se tenga en consideración entregar los materiales y que la misma comunidad haga sus casas nuevamente”, reveló la Gobernadora.