El Hospital Departamental San Antonio de Roldanillo anunció la suspensión de varios servicios de salud para los afiliados de Nueva EPS en el norte del Valle del Cauca, debido a la deuda que mantiene la entidad con el centro asistencial y que supera los 10.000 millones de pesos.
La decisión implica la interrupción de la atención en servicios de segundo nivel, entre ellos ginecología, cirugía general, pediatría, traumatología, medicina interna, medicina familiar, ecografías y ayudas diagnósticas. Mientras tanto, el hospital continuará garantizando únicamente la atención de urgencias.
Según explicó el gerente del hospital, Mauricio Saldarriaga, la medida fue adoptada ante la falta de pagos y la ausencia de acuerdos que permitan aliviar la situación financiera de la institución. El directivo señaló que, de no recibir recursos o garantías concretas de pago, se mantendrá la restricción en consultas externas, procedimientos ambulatorios y entrega de medicamentos hospitalarios.
“De no recibirse el flujo de recursos o una garantía líquida de pago en un término perentorio, se da inicio a la restricción programada de los servicios ambulatorios, consultas externas y entrega de medicamentos hospitalarios; salvaguardando y priorizando exclusivamente las urgencias vitales, las cuales seguirá cumpliendo el hospital a cabalidad”, manifestó Saldarriaga.
La situación impactaría a cerca de 60.000 afiliados de Nueva EPS en varios municipios del norte vallecaucano. Además de atender a la población de Roldanillo, el hospital recibe pacientes provenientes de localidades como La Unión, Bolívar, Zarzal y La Victoria.
El gerente indicó que la crisis económica también ha generado dificultades para garantizar el suministro de medicamentos y el pago de profesionales de la salud vinculados a la institución.
“Hay que dejarle en claro a la comunidad que la suspensión del servicio corresponde únicamente al desabastecimiento financiero que nos obliga a suspender servicios por falta de pago. Ya que los proveedores no nos entregan medicamentos, nuestros profesionales contratistas no podrán seguir realizando su labor diaria sin pagarles”, afirmó el gerente.
Saldarriaga también cuestionó el manejo de la facturación por parte de la EPS, asegurando que algunas cuentas son devueltas años después de haber sido radicadas e incluso luego de haber recibido pagos parciales, una situación que, según dijo, afecta la estabilidad financiera del hospital.
Ante este panorama, el directivo anunció que presentará el caso ante la Superintendencia Nacional de Salud con el fin de que se revise la controversia relacionada con la cartera y los procesos de facturación, y se busquen alternativas que permitan restablecer la prestación de los servicios suspendidos.