Hace unos pocos días, en Buenaventura se logró la firma del acuerdo para la eliminación de la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes en este municipio del Valle del Cauca.
“Este acuerdo involucra a múltiples actores —instituciones del Estado, comunidad, sector privado y actores del proceso de paz urbana— y define compromisos claros para garantizar condiciones de vida digna, libres de violencias“, explicó el Gobierno Nacional a través de un comunicado.
En ese sentido, algunas de las medidas de este pacto son:
- El cese de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas.
- Prohibición del reclutamiento, la trata y la explotación sexual.
- La eliminación de fronteras invisibles que restringen la movilidad.
- Creación de rutas seguras de denuncia, atención y acceso a la justicia.
- Protección integral a lideresas y defensoras y la inversión en oportunidades educativas, culturales y económicas.
Adicionalmente, este acuerdo contempla la creación de un Mecanismo de Verificación con Enfoque de Género, con participación de lideresas, instituciones y acompañamiento internacional, que permitirá hacer seguimiento a su implementación.
“Las mujeres constructoras de paz somos la fuerza del plan 1325 en Buenaventura”, expresaron las participantes al ratificar su compromiso por la defensa de la vida y transformación de sus territorios.
Según el Ministerio de la Igualdad, durante el último año se han fortalecido los procesos organizativos e iniciativas comunitarias de las mujeres, donde Buenaventura es uno de los territorios focalizados.
Mensaje de Los Shottas
Esta organización criminal que tiene operación en Buenaventura, especialmente en las zonas rurales, se comprometió a detener sus acciones criminales contra mujeres, niñas y adolescentes.
“La organización los SHOTTAS manifestamos públicamente nuestro compromiso de poner fin a toda forma de violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes. Reconocemos el dolor causado por años de miedo, amenazas y afectaciones que han golpeado a las familias y comunidades”, expresaron a través de una carta.
A renglón seguido, y en contradicción con su actuar delictivo, aseguran que reconocen el sufrimiento de mujeres por el conflicto armado.
“Rechazamos de manera absoluta el reclutamiento, la utilización, la trata, la explotación sexual y cualquier forma de vinculación de niñas, adolescentes o mujeres. Estas prácticas no tendrán cabida. Asimismo, respetaremos los espacios comunitarios, educativos, culturales y deportivos como lugares de protección y convivencia”, indicaron.
Y concluyeron enfatizando que: “Este compromiso lo asumimos ante la comunidad y el gobierno nacional. Sabemos que la paz empieza por el respeto y que no puede haber tranquilidad mientras una mujer, niña o adolescente siga siendo violentada”.