La crisis generada por la suspensión del servicio de gas en el Valle del Cauca y el resto del suroccidente del país, no solamente puso en evidencia la vulnerabilidad del sistema, sino también la necesidad de generar proyectos de respaldo a mediano y largo plazo, para hacerlo más resiliente y darle mayor confiabilidad, porque el riesgo de nuevos desabastecimientos sigue latente.

Gasoducto Mariquita Cali | Foto: El País

Aunque inicialmente la Transportadora de Gas Internacional, TGI, empresa encargada del gasoducto que surte a esta zona del país, informó que los trabajos para resolver la restricción del servicio tardarían alrededor de nueve días, el pasado jueves sorpresivamente anunció el restablecimiento en solo 24 horas.

Daniel López, director ejecutivo de la Unidad de Acción Vallecaucana, UAV, sostuvo que “en el mediano y largo plazo hay otros temas que tenemos que trabajar como región con las autoridades y es, por ejemplo, una línea alterna de conexión de gas, además del proyecto de la regasificadora de Buenaventura”.

Aseguró que esto ayudaría a que en un futuro, en caso de que vuelva a pasar algo similar, se podría estar mucho mejor preparados. “Debemos tener opciones, es decir, un plan B y C para tener una confiabilidad en el sistema, además de seguir trabajando para que todo el Pacífico quede 100 % conectado, dijo.

Sobre la solución planteada por TGI, de instalar una tubería flexible ante la crisis presentada, indicó que no sería una solución permanente como se requiere, ya que no están hechas para durar mucho tiempo.

En Cerro Bravo, Tolima. aún las autoridades investigan que hay detrás de este fenómeno | Foto: Cerro bravo

¿Qué dice la academia?

Ricardo Moreno, profesor de la Facultad de Ingeniería, Diseño y Ciencias Aplicadas de la Universidad Icesi, señaló que la confiabilidad en el suministro de gas es fundamental como, por ejemplo, fortalecer la red nacional disminuiría la vulnerabilidad del sistema.

Asimismo, considera que el proyecto de la planta de regasificación de Buenaventura podría ser clave para aumentar la confiabilidad en el suministro de gas para todo el suroccidente, incluido el Valle del Cauca.

Según explicó, el gas natural es importante en el proceso de la transición energética y, en esta coyuntura, quedó claro también la implicación en la seguridad alimentaria, pues es el principal combustible para la preparación de alimentos.

“Es clave aumentar la confiabilidad, a través del fortalecimiento de la red de transporte de gas natural para obtener una configuración menos vulnerable ante contingencias. Aunque la emergencia que sucedió es de muy baja probabilidad de ocurrencia, su impacto fue bastante significativo”, expresó Moreno.

Por su parte, el geólogo Modesto Portilla, profesor asociado al Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que lo que se podría hacer en estos casos “es incrementar el volumen de gas que se está transportando en esa zona y acumularlo en algunas bombonas o en alguna especie de infraestructura, para que en el evento de que el tubo se afecte, ya sea por un derrumbe, sismo o erupción volcánica, se pueda tener un tiempo de reacción para garantizar el suministro”.

Adicionalmente, tener una vía alterna que se conoce como la redundancia del sistema, que significa que si una tubería sufre, la otra estaría en capacidad de seguir atendiendo la demanda. Esta vía alterna podría estar ubicada un poco más al norte del volcán Cerro Bravo, según el experto.

Para Gonzalo Duque, director del Observatorio Astronómico de Manizales, el gasoducto no debió haber pasado por la ladera de un volcán. Por eso, la solución a largo plazo “es hacerle una variante al gasoducto para que no vaya por la ladera sino por el río Perrillo, que está en la base del volcán, por el costado oriental del mismo”.

Adicionalmente, colocar una pantalla que separe la carretera y el gasoducto de la ladera. “Una estructura que no es de contención sino aislante térmico e impermeable. También hay que establecer un sistema de estabilización de la ladera a largo plazo”, enfatizó el docente.

Confiabilidad del sistema

Edwin Maldonado, director ejecutivo del Comité Cívico Intergremial del Valle, dijo que la crisis que se presentó obliga a revisar la confiabilidad del sistema energético del país.

“Como gremios, hemos pedido al Gobierno una solución que dé confiabilidad al sistema, es decir, que cuando pasen estas cosas, haya una alternativa para evitar que nos quedemos sin gas”, expuso.

Y agregó: “Esta alternativa, ya lo hemos dicho, es la planta regasificadora del Pacífico y el gasoducto que conecte a Buenaventura con Yumbo. Es una planta de respaldo para todo el país, no solo para el suroccidente, y serviría de respaldo para contingencias como esta”, insistió Maldonado.

Investigadores del Servicio Geológico Colombiano en Cerro Bravo, analizando la situación. | Foto: El País

De otro lado, Adrián Correa, director de la Unidad de Planeación Minero-Energética, Upme, indicó que actualmente se encuentra abierta la convocatoria pública para seleccionar el inversionista que diseñe, construya, opere y mantenga la infraestructura.

La presentación de la propuesta está para el 6 de julio, la adjudicación en el mes de agosto y se espera que entre en operación en junio de 2028.

Las características de esta planta que junto con el gasoducto conforman la infraestructura de importación de gas del Pacífico, son 170 mil metros cúbicos de almacenamiento de gas natural licuado y una regasificación de 400 Mpcd (millones de pies cúbicos).