El 2018 fue un buen año para el Valle del Cauca. El Departamento ocupó el primer lugar en Colombia en el manejo de sus finanzas públicas, logró sostener la Categoría Especial que recuperó en 2017, consolidó la recuperación del Hospital Universitario del Valle, retomó la senda del liderazgo deportivo en el país, realizó una importante inversión en cultura e infraestructura y fue calificado como modelo nacional de Gestión Social.

Sin embargo, aún quedan varios asuntos en los cuales trabajar. La inseguridad sigue siendo un dolor de cabeza, ya que durante el 2018 encendieron las alarmas el significativo aumento de feminicidios y al alto número de homicidios, además de la persistencia de otras problemáticas que afectan a los vallecaucanos, pese a los esfuerzos que las autoridades de la región han hecho para mitigarlas, tales como el narcotráfico y el microtráfico.

Algunos aspectos que dejan un sabor agridulce son la ampliación de la Avenida Cañasgordas, que reversó la Gobernación, luego de que los habitantes del sector argumentaran que no tenían con qué pagar la valorización que se les cobraría. Otro tema clave será la Industria de Licores del Valle, cuyas ventas no parecen recuperarse.

Por otra parte, a algunos les preocupa que para la realización de varias obras se estén comprometiendo todas las vigencias futuras de la Administración seccional.

Logros más importantes

La mayoría de políticos y analistas consultados por El País coinciden en que la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, ha trabajado de manera rigurosa y comprometida por el departamento, destacando su capacidad de gestión.

Fue eso, en gran medida, lo que permitió que el año pasado finalizara con un balance positivo en buena parte de las metas propuestas.
Entre las dependencias más destacadas está el Departamento Administrativo de Hacienda y Finanzas Públicas, pues, tras casi dos décadas de aprietos económicos, el año pasado el Valle del Cauca ocupó el primer lugar en el manejo de sus finanzas, según el Índice de Desempeño Fiscal que realiza el Departamento Nacional de Planeación (DNP), es decir que los ingresos fueron superiores a los gastos.

Para la directora del Departamento de Hacienda, María Victoria Machado, “haber ocupado el primer lugar en desempeño fiscal implicó un trabajo estructurado, técnico, con un equipo competente que le da estabilidad financiera al Departamento hacia delante. El Departamento entra en una senda importante, dimos un salto en materia de fortalecimiento fiscal y esto nos garantiza que va a haber recursos para el sector social”.

Otro aspecto a destacar es que por el manejo de los recursos acorde con el Indicador de Ley 617, el Departamento logró sostener la Categoría Especial recuperada en 2017, lo que para Machado significa que “va a ser muy difícil ir hacia atrás. Con el cierre de 2018 garantizamos que en el 2020 el Valle va a seguir siendo Categoría Especial”.

Finalizando el año, esta dependencia obtuvo la Certificación de Calidad por parte del Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC) de la norma ISO 9001:2015.

“Esto ratifica que los recursos públicos están siendo manejados de manera transparente, a nivel de cualquier organismo internacional”, señaló Machado.

Otra de las dependencias que se destacó fue la Secretaría de Salud. Entre sus éxitos se encuentra la mejoría de los indicadores de salud pública: hubo una reducción de la mortalidad materna, cuya tasa era de 47 por cada 1000 nacidos y ahora es de 17, así como una reducción en la mortalidad infantil, que presentaba una tasa de 12,6 y actualmente es de 10,5 por cada 1000 niños; asimismo, se registró una reducción de embarazo adolescente, que estaba en 24 por cada 1000 adolescentes y ahora se encuentra en 5.

También se reportó una disminución en la región del número de casos de dengue, zika y chikunguña.

Para María Cristina Lesmes, secretaria de Salud, este fue un año tranquilo, “donde no tuvimos grandes epidemias ni brotes; tuvimos un control de la salud pública en el ciento por ciento de los eventos”.
Pero tal vez el mayor logro es la consolidación de la recuperación del Hospital Universitario del Valle y la reapertura de servicios como la sala de partos, medicina nuclear y quirófanos.

También se reportaron mejorías en los servicios de salud en Cartago, Tuluá, Roldanillo y Sevilla, así como los hospitales Mario Correa Rengifo e Isaías Duarte Cancino, en Cali.

Lesmes señala que “quedo satisfecha, he tenido unos colaboradores comprometidos y logramos cumplir las metas propuestas”.

Por su parte, la Secretaría de Educación culminó el año con resultados positivos alcanzados en programas como el ‘PAE’, ‘Los más porras’, con dotación de zapatos y kits escolares.

De acuerdo con el subsecretario de Educación, Édinson Tigreros, entre otras metas alcanzadas están los resultados de las pruebas SABER. “Esto nos muestra que contamos con dos instituciones en la categoría A+, lo que significa que los programas desarrollados de calidad educativa, tales como ‘Formación a docentes’, ‘Formación a estudiantes’, ‘Programa de Bilingüismo’ y apoyo a la educación rural y al emprendimiento, van mostrando la calidad de formación de nuestros estudiantes”.

‘Los más porras’ cuenta con 245 estudiantes beneficiados, a quienes se les subsidia el pago de matrícula, alimentación y transporte para que estudien la carrera que prefieran en la Universidad del Valle.

El Programa de Alimentación Escolar-PAE en el Valle, según Tigreros, es uno de los mejores del país. “Muestra de ello son los informes que se han presentado por parte de la interventoría, del equipo supervisor de la Secretaría de Educación y del área de seguimiento y monitoreo del Ministerio de Educación, que han dado cuenta de que ha logrado los objetivos para el 2018 en términos de operatividad, calidad de los productos entregados y de las correcciones necesarias cuando en algún momento se presentan dificultades”.

En cuanto a la inversión en cultura, según la Secretaría del sector, se pasó de un presupuesto cercano a los $5600 millones en 2015 a más de $54.000 millones en 2018, pues a los $21.000 millones de la actual vigencia se sumaron $32.715 millones de regalías.

De acuerdo con la secretaria de Cultura, Consuelo Bravo, desde esta área se ha trabajado en varias líneas estratégicas como el reconocimiento y estímulo a los artistas vallecaucanos, formación de públicos, fortalecimiento de la infraestructura cultural, conservación del patrimonio cultural y profesionalización de artistas.

“En el tema de reconocimiento de los artistas desarrollamos ‘Cita con los maestros’, con el que llevamos reconocidos escritores y artistas plásticos a los diferentes municipios para que la gente tuviera la oportunidad de interactuar con ellos”.

Mientras, en la línea de formación de públicos, Bravo destaca ‘Valle al Cine’, que se invita a productores y directores vallecaucanos a cine foros en diferentes municipios, donde han asistido más de mil espectadores. Un espacio que además de impulsar el sector audiovisual, se convierte en escenario de integración familiar y comunitaria.

El ‘Programa de fortalecimiento al patrimonio de músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico’ hizo parte del trabajo desarrollado en el 2018, dentro de la línea de conservación del patrimonio cultural.
A esto se suman programas bandera como ‘Escuelas culturales de paz’, el ‘Plan departamental de música’ y ‘Estadios en ambiente de arte y paz’, dirigido a los jóvenes barristas.

La secretaria de Cultura asegura que “no me quedan sinsabores, hemos alcanzado los logros con muchísimo entusiasmo y con el acompañamiento y compromiso de la Gobernación con el sector popular y los artistas”.

Cabe destacar también los logros alcanzados por los deportistas vallecaucanos apoyados por el programa ‘Valle oro puro’, de Indervalle, que beneficia a 11.300 representantes del deporte convencional y de discapacidad en el alto rendimiento.

Según la diputada Mariluz Zuluaga, “este programa fortaleció, en gran medida, el deporte y tuvo presencia en todos los municipios del Valle del Cauca”.

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Indervalle ha desarrollado también estrategias como ‘Semilleros deportivos para la Paz’, el programa ‘Supérate’ y ‘Hábitos y estilos de vida saludable’, enfocados al fomento del deporte y la recreación desde la niñez.

Desde Indervalle se lideraron 50 obras de infraestructura en 28 municipios, que permitieron recuperar espacios públicos para la práctica del deporte y el adecuado entrenamiento de los atletas de alto rendimiento.

Otro aspecto importante para el departamento es la infraestructura vial. En este sentido, la inversión total supera los $600 mil millones, entre recursos de la Gobernación, la Nación y de regalías.

Se han realizado siete proyectos de estudios y diseños, incluidos los de grandes macroproyectos que en ejecución, como la vía Cali-Candelaria, la antigua vía a Yumbo y la vía Simón Bolívar a Buenaventura (El Pailón-Aguaclara).

La construcción de la doble calzada, mejoramiento y mantenimiento de la carretera Cali-Candelaria tiene una inversión de $157.474 millones, con una extensión de 17,4 kilómetros y una población beneficiada de un millón de habitantes aproximadamente.

La construcción de la segunda calzada y mantenimiento de la vía Cali-Yumbo, desde Menga hasta el crucero Dapa, en el municipio de Yumbo (tramos consolidados), tiene una inversión de $34.976 millones, con 2.387.417 habitantes beneficiados.

La rehabilitación de la vía Simón Bolívar, en el tramo El Pailón-Aguaclara, municipio de Buenaventura, demanda una inversión de $39.062 millones.

El secretario de Infraestructura y Valorización, Miguel Ángel Muñoz, destacó también la Avenida Santana: “Son cuatro kilómetros con andenes y 1,3 kilómetros en ciclorruta, una avenida que comunica al aeropuerto de Cartago con la vía principal y que comunica a Cali con el norte del Valle”.

También considero digno de resaltar el acceso al municipio de Roldanillo en doble calzada y las mejoras en Calima-El Darién, entre La Virgen y el casco urbano de la localidad.

Las tareas pendientes

Pese a que el año pasado en el Valle (sin el área metropolitana de Cali) los homicidios se redujeron en un 13 % con respecto al 2017, 835 asesinatos siguen siendo una cifra alta, que aún constituye un duro desafío para la Gobernación.

Además, el Valle cerró el año con 37 feminicidios, de los cuales 23 se presentaron en Cali, cuatro en Candelaria, tres en Palmira, dos en Yumbo y los demás en Dagua, Jamundí, Zarzal, Cartago y Buenaventura. Una cifra preocupante que va en crecimiento con respecto al 2017, cuando se presentaron 13 en todo el departamento.

Aunque la Gobernación ha hecho una importante inversión en este sector (pasó de $1200 millones a $35.634 millones en el 2018), los esfuerzos son insuficientes.

El diputado por el Centro Democrático Julio César García cree que “hace falta fortalecer los elementos tecnológicos para que la fuerza pública pueda contribuir y mejorar la percepción ciudadana de la seguridad”.

Por su parte, Lina María Orozco, coordinadora del Observatorio Cali Visible, de la Universidad Javeriana, considera que la Gobernación no le ha prestado la suficiente atención a este problema.

“Ya llevamos tres años seguidos ocupando el primer puesto a nivel nacional en homicidios a mujeres. Ese aspecto de la seguridad, todo lo que tiene que ver con feminicidios, con la población de niños, niñas y adolescentes, con delitos sexuales, es una situación crítica para el Valle del Cauca y pensamos que se ha descuidado un poco por parte de la Gobernación y que se deben revisar las prioridades”, señala Orozco.

Coincide con esto la presidenta de la Asamblea Departamental del Valle, Géssica Vallejo, quien afirma que el tema de la inseguridad en general es un aspecto crítico, pero también le preocupan las cifras de violencia de género.

“Hace falta disminuir las cifras de violencia contra la mujer, muy a pesar de que se han inyectado recursos y de que se viene trabajando, hace falta

Sabor agridulce

La ampliación de la Avenida Cañasgordas, entre el río Pance y la glorieta de Alfaguara, quedó en el limbo luego de que la Gobernadora revocara el proceso de licitación de la obra y decidiera no ejecutarla.

La determinación se dio después de que los habitantes del sector argumentaran que no contaban con los recursos para asumir los cobros de valorización que les llegaron en diciembre para financiar los trabajos.
Sin embargo, para muchos la obra es necesaria. Por ejemplo, el alcalde de Jamundí, Édgar Yandy, señaló que la comunidad no dio la oportunidad de exponer el proyecto, que es de gran importancia para su municipio.

“Ese proyecto hay que retomarlo y tal vez mirar el tema de financiación, que todo no se haga por valorización sino buscar recursos nacionales y departamentales para que no afecte mucho el bolsillo de la comunidad”.

Algo similar opina el diputado Julio César García, quien considera que se trata de “un buen proyecto, pero es necesario que desde la Gobernación se empiecen a mirar otras alternativas para que no se perjudique a los vallecaucanos con el tema de la valoración y los impuestos que podría acarrear dicha obra”.

Para Miguel Ángel Muñoz, secretario de Infraestructura Vial del Valle del Cauca, con la suspensión del proyecto se perdió “una gran oportunidad para ver una de las grandes obras que iba a impactar la movilidad en ese sector”. De acuerdo con el funcionario, por esa vía se movilizan alrededor de 14.864 vehículos, de los cuales 3669 son motos y 805 son bicicletas.

Por otra parte, el tema de la Industria de Licores del Valle, ILV, todavía no se despeja: si bien reportó 20 % de incremento en las ventas con respecto al año anterior, la entidad no termina de recuperarse.

“Ese es un asunto en el que hubo un escándalo a principios del año pasado con la contratación, nos dimos cuenta de que no se había cumplido con las ventas de las botellas en diciembre de 2017; se canceló el contrato y lo único que sabemos es que se cancela el contrato y que se pide un préstamo de Infivalle y al final no se sabe quién va a pagar la plata en la Industria de Licores, prácticamente como en quiebra”, señala Lina María Orozco, del Observatorio Cali Visible.

Para el diputado Rolando Caicedo, “la recuperación de la licorera o sostener la venta de los licores es uno de los desafíos que quedan como tareas por atender de manera especial, ya que sabemos que la venta se ha reducido muchísimo y la amenaza de la apertura de fronteras, de alguna manera, pone en riesgo la licorera del departamento”.

De otro lado, si bien la Gobernación se ha destacado por su inversión en infraestructura, a algunos les preocupa que esté llevando al máximo el endeudamiento a través de las vigencias futuras.

De acuerdo con Orozco, más del 50 % de los proyectos de ordenanza son para vigencias futuras, “es muy curioso, no porque las vigencias futuras sean malas, sino que vienen pidiéndose desde 2017-2018, radican para poder ampliar los plazos y ahora a finales de noviembre la Asamblea le dio más plazos. Es cierto que hay obras pendientes, pero empiezan a endeudar a los gobiernos posteriores, a eso hay que ponerle cuidado”.

En eso coincide el representante a la Cámara Christian Garcés, quien considera que “se ha llevado al máximo el endeudamiento de la Gobernación con créditos, vigencias futuras, aplazamiento de deuda, con lo que se ha buscado hacer obras por todo el Valle. No es que la plata se esté botando, pero preocupa el endeudamiento”.

Así les fue a los funcionarios

Aprobados

Hacienda y Finanzas Públicas. María Victoria Machado: logró recuperar la credibilidad financiera y ordenar los procesos internos en materia económica.

Salud. María Cristina Lesmes: la recuperación del Hospital Universitario del Valle fue la muestra de su compromiso con su cartera.
Cultura. Consuelo Bravo: ha hecho grandes esfuerzos por fortalecer la cultura en todo departamento, a través de diferentes líneas estratégicas.

Secretaria general. María Leonor Cabal: resaltó por su buena representación y la efectiva articulación con la Asamblea Departamental y el bloque parlamentario.

Indervalle. Carlos Felipe López: las obras de infraestructura deportiva han avanzando considerablemente en cada uno de los municipios y el apoyo a los deportistas se ha fortalecido.

Biblioteca Departamental. María Fernanda Penilla: generó nuevos programas y ha logrado llevar la biblioteca a varios municipios y a espacios pequeños donde antes no llegaba.

Infraestructura y Valorización. Miguel Ángel Muñoz Narváez: avanzó en la infraestructura vial del departamento y sacó del atraso en que se encontraban algunos accesos viales a Cali.

En deuda

Convivencia y Seguridad Ciudadana. Jesús Antonio García Micolta: redujo los homicidios, la extorsión y los secuestros, pero aún hace falta mucho trabajo.

Acuavalle. Guillermo Arbey Rodríguez: obras pendientes en suministro de agua en zonas rurales.

Educación. Odilmer de Jesús Gutiérrez: varias vacantes y plazas de docentes en el Valle del Cauca no ha sido suplidas.

Planeación. Roy Alejandro Barreras: tiene una relación muy distante con la Asamblea del Valle, desde donde lo han citado en varios ocasiones, sin que haya acudido.

Turismo. Julián Felipe Franco: no ha logrado aprovechar todo el potencial del departamento en materia de turismo.