La recuperación económica y social del Valle del Cauca tras el terremoto del pasado 10 de agosto requerirá, según el Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca (CIEV), una intervención simultánea sobre las viviendas afectadas, el aparato productivo y los grandes proyectos de infraestructura que permanecen pendientes en la región.
El diagnóstico presentado por el gremio dimensiona la magnitud del impacto. De acuerdo con Ingeniar Risk Intelligence, el terremoto de magnitud 7,4 ocasionó pérdidas físicas directas cercanas a los $30 billones en cinco departamentos, de los cuales $19,5 billones corresponden al Valle del Cauca.
En el departamento, la cifra comprende aproximadamente $16 billones en daños a edificaciones y $3,52 billones en infraestructura. A esto se suma una fuerte afectación empresarial. Según el censo preliminar de la Cámara de Comercio de Cali, se han registrado 5.371 empresas afectadas, y el 46% asegura que actualmente no puede operar. El 80% advierte, además, que sus empleos están en riesgo.
La emergencia habitacional también es significativa. Con corte al 19 de agosto, la Gobernación reportaba 62.594 viviendas afectadas, de las cuales 11.570 quedaron destruidas y 51.024 presentan daños.
Para el CIEV, la respuesta no puede limitarse a atender la emergencia. La reconstrucción debe convertirse también en una manera para recuperar la actividad económica mediante la generación de empleo y el fortalecimiento de las empresas.
El Comité estima que la recuperación integral de la infraestructura y del tejido productivo en el departamento podría tomar alrededor de cuatro años.
En ese sentido, el sector empresarial pidió al Gobierno Nacional destrabar proyectos considerados estratégicos para la competitividad regional, entre ellos el tren de cercanías, el dragado del canal de acceso a Buenaventura, las inversiones en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, la vía Mulaló-Loboguerrero y el acueducto de Buenaventura.
El comité sostisne que estas obras podrían convertirse en motores de empleo, inversión y demanda para proveedores, comerciantes y empresas locales.
La organización también llamó la atención sobre la participación del Valle en la economía nacional: mientras el departamento genera cerca del 10% del PIB colombiano, su participación en la inversión de la Nación ha rondado el 5% en los últimos gobiernos.
Por ello, desde el Comité plantean que la reconstrucción debe estar acompañada de una mayor inversión nacional. Su argumento es que recuperar la infraestructura y el aparato productivo del Valle no solo permitiría atender la emergencia regional, sino también proteger empleos, exportaciones y una parte importante de la actividad económica del país.