El Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, Ciev, se pronunció en contra de la intención del Gobierno Nacional de retirar recursos para el proyecto que busca la adecuación vial de la Mulaló- Loboguerrero.
La construcción de la vía no ha arrancado y la iniciativa permanece en Tribunal de Arbitramento, pero se esperaba que a inicios de este año las partes se pusieran de acuerdo sobre el modelo financiero, para lo que se había contratado un perito externo.
“La posible desfinanciación del proyecto se suma a un patrón histórico de rezago en la asignación presupuestal nacional al Valle del Cauca, pese a que la región aporta cerca del 10 % del PIB nacional, concentra una proporción significativa de la actividad exportadora del país y cumple un rol estratégico en la logística, la industria y el comercio exterior de Colombia”, señala el gremio.
Este proyecto tiene como objetivo la construcción de una carretera de cerca de 32 kilómetros, que reduciría en más de una hora el trayecto Cali-Buenaventura y disminuiría 52 kilómetros la distancia hacia el puerto. La inversión necesaria sería de $ 2,8 billones
Según explica, la vía mejoraría la eficiencia logística del corredor, por el que se moviliza cerca del 40 % del comercio exterior de todo el país y generaría cerca de 1800 empleos.
El Ciev advierte que los recursos comprometidos para proyectos estratégicos de infraestructura regional no pueden ni deben convertirse en una variable de ajuste fiscal ni en una herramienta de presión política contra las regiones.
“La desfinanciación de un proyecto contractual vigente, amparado por licencias en firme y sometido a un tribunal de arbitramento, sin una definición clara de continuidad presupuestal, expone al Estado a contingencias fiscales futuras y compromete gravemente los principios de planeación, seguridad jurídica y responsabilidad fiscal, indispensables para el desarrollo territorial, la confianza inversionista y la competitividad nacional”, advierte.
En ese sentido, los gremios exigen que el Gobierno Nacional responda por las siguientes exigencias.
- Mantenimiento íntegro de los recursos comprometidos para el proyecto Mulaló-Loboguerrero.
- Continuidad institucional y contractual del proyecto, en respeto a la planeación y a la seguridad jurídica.
- Respeto al Valle del Cauca como región estratégica para el desarrollo económico, logístico y productivo de Colombia.
- Apertura inmediata de un diálogo técnico y transparente con actores regionales, alejado de intereses políticos coyunturales.
Asimismo, critican el tratamiento que se le ha dado al departamento por parte del Ejecutivo en inversión para iniciativas de infraestructura: “El Valle del Cauca no acepta más postergaciones, excusas ni discriminación presupuestal. Defender la vía Mulaló-Loboguerrero es defender la competitividad del país, la equidad territorial y la credibilidad del Estado colombiano”.