El planteamiento del Gobierno Nacional en el que afirma que la salida a la crisis de la salud está en liquidar a las EPS, no es la solución viable, afirman las autoridades en el Valle del Cauca.
Por el contrario los organismos de salud en el departamento reclaman el pago oportuno de los servicios a la red hospitalaria.
“La crisis no se soluciona con la liquidación de las EPS, sin recursos oportunos no es imposible sostener la atención”, aseguró María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del departamento, quien recordó que la deuda acumulada de las EPS con el sector salud alcanza los $6 billones, una cifra que golpea la operación de hospitales, clínicas y el talento humano.
“Hoy estamos enfrentando pagos que se realizan hasta a 120 días, lo que ha llevado a que muchos hospitales adeuden entre tres y seis meses de salario a su personal, generando una situación de altísima inestabilidad laboral y financiera”, explicó la funcionaria.
Lo más preocupante, agregó la Secretaria de Salud del Valle, es que el desfinanciamiento del sistema se ha profundizado en los últimos años, de manera que “algunos recursos se están utilizando para la contratación de equipos básicos de atención cuya financiación aún no es clara, no sabemos con certeza cómo se reconocen estos costos dentro de la UPC, o si estamos pagando dos veces por los mismos servicios”.
Actualmente, el 15 % de los prestadores de servicios de salud del departamento son públicos y el 85 % privados, los cuales atienden no solo la demanda del Valle del Cauca, sino también la de departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo y el Eje Cafetero. Sin embargo, la crisis financiera ha provocado una alta rotación de personal y una reducción de la oferta de servicios.
El impacto de la crisis financiera del sistema de salud lo viven a diario instituciones como el Hospital Universitario del Valle con una cartera cercana a medio billón de pesos, también los hospitales locales de municipios como Roldanillo, Zarzal, Palmira, Buga, Alcalá, Ulloa y Yumbo, donde se presentan retrasos en el pago de servicios y del personal de salud.
La funcionaria también cuestionó los mensajes emitidos desde el Ministerio de Salud que, a su juicio, lejos de aportar a salidas estructurales, incrementan la preocupación de los pacientes, sus familias y los trabajadores del sector.
“Lamentamos profundamente el desconocimiento de la problemática del señor Ministro y estos condicionantes que no provocan sino una afectación a la salud mental de todos, porque nos pone en unas condiciones de altísima vulnerabilidad, en una guerra entre unas condiciones socioeconómicas, olvidando cómo se mueve el mercado, cómo se producen los empleos, cómo nosotros, los trabajadores a los que no reciben el pago oportuno, también emplean otras personas que están también siendo altamente vulneradas por las condiciones económicas del sector”, enfatizó Lesmes.
Desde el Gobierno departamental se volvió a expresar el acompañamiento y la solidaridad con el personal de salud, que, en medio de la escasez de recursos y la inestabilidad laboral, sigue garantizando la atención de miles de pacientes y defendiendo el derecho fundamental a la vida.
“La enfermedad no hace distinciones de estrato ni de territorio”, afirmó la Secretaria de Salud del Valle, al subrayar que el impacto del dolor es transversal en la región.
“En el Valle del Cauca todos sufrimos por igual, porque la enfermedad no clasifica. Un niño con cáncer que vive en Pance es tan vulnerable como uno que vive en el oriente de Cali: ambos requieren atención oportuna, acceso a sus medicamentos y una IPS en funcionamiento que pueda atenderlos”, señaló.