Habitantes del barrio Riberas del Rosario, ubicado en la Calle 8a A sur número 20A 13 en el sector de Alfaguara, Jamundí, denuncian dificultades que afectan el servicio de agua, las vías, el suministro de energía y las condiciones de seguridad del sector.
Los residentes aseguran que la baja presión del agua se presenta desde hace más de un año y que los trabajos realizados para intentar solucionar el problema han dejado múltiples excavaciones en las calles.
En primer lugar, reportan que la presión no sería suficiente para que el agua llegue con normalidad a los segundos pisos de algunas viviendas. Según explicaron, esto ha hecho que algunas personas deban salir de sus casas sin poder bañarse.
Un año en malas condiciones
Patricia Montañez, una de las habitantes consultadas por este medio, señaló que las dificultades con la presión comenzaron a presentarse hace más de un año y que, desde entonces, los residentes han acudido de manera individual a Fontana (empresa de servicios públicos encargada en la zona) para exponer sus reclamos.
Según Montañez, la comunidad también ha presentado derechos de petición con copia a la Superintendencia y ha buscado alternativas a través de las organizaciones comunitarias del sector. En Riberas del Rosario funcionan dos organizaciones mencionadas por la residente: la Junta de Acción Comunal y Aspro Rivera, asociación de propietarios y residentes del barrio.
La habitante sostuvo que, pese a las gestiones que han hecho, el problema continúa. “Siempre nos dicen que ya van a solucionar”, afirmó, al explicar que los residentes han recibido respuestas relacionadas con posibles trabajos para mejorar la presión, pero que, desde su perspectiva, los resultados esperados no se han visto.
Por otro lado, Montañez explicó que en junio comenzaron unas intervenciones que, según les indicaron, estarían relacionadas con la búsqueda de una solución para la baja presión. Sin embargo, los habitantes cuestionan la forma en que se han desarrollado las excavaciones.
La residente aseguró que se han abierto diferentes huecos para localizar las tuberías y realizar los trabajos correspondientes. “Fue peor la cura que la enfermedad porque abrieron huecos y están trabajando como a prueba y error. Le han pegado la tubería del gas y en cualquier momento nos están quitando el agua. Mejor dicho, el tema es muy complejo”, aseguró.
También señalan que algunos huecos permanecerían sin ser tapados completamente y que estas condiciones ya habrían ocasionado situaciones de riesgo para quienes transitan por el sector.
Montañez indicó que, según la información que han recibido, serían necesarios 76 huecos para adelantar los trabajos, pero que hasta el momento los residentes han contabilizado cerca de 30. “Parecemos una madriguera por todos lados, huecos y huecos. Pero solución no hay”, expresó.
Varias afectaciones a la comunidad
La falta de presión no sería la única dificultad relacionada con el suministro. Montañez explicó que, en determinados momentos, el agua llega con mayor presión durante la noche. “Nosotros nos dimos cuenta que sobre esas horas llega el agua así que todos dejamos para lavar en la noche y eso hace que baje la presión”.
La residente también afirmó que, cuando el suministro regresa, el agua no tiene las condiciones adecuadas para ser usada. “Cada día está empeorando el servicio. Y cuando llega el agua, llega amarilla”.
A esto se suman, según los reportes entregados por la comunidad, interrupciones en el servicio de energía, sectores con poca iluminación, árboles que requieren intervención y dificultades relacionadas con las vías.
Los habitantes aseguran que la situación ha tenido consecuencias para quienes viven o trabajan en el sector. Montañez señaló que algunas personas que no son propietarias habrían decidido retirarse del barrio debido a las dificultades con el servicio de agua.
Por último, los mismos residentes cuestionan la cantidad de personal destinado a las intervenciones. Según su versión, son solo dos trabajadores para adelantar labores que, a juicio de la comunidad, requieren una cuadrilla de mayor tamaño. “Los propios vecinos hemos terminado colaborando en algunos momentos para facilitar la solución de los inconvenientes”.
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