En medio de la selva húmeda del Chocó y rodeado por las aguas del océano Pacífico, el municipio de Nuquí se ha convertido en uno de los destinos más llamativos para quienes buscan naturaleza, descanso y experiencias de ecoturismo.

Uno de sus principales atractivos son los Termales de Jurubirá, un paraíso natural escondido entre la selva tropical y las playas vírgenes del Pacífico colombiano. Este lugar es reconocido por sus aguas termales, rodeadas de vegetación exuberante y senderos ecológicos que permiten a los visitantes conectarse con la biodiversidad de la región.

Los termales se encuentran a aproximadamente 30 o 35 minutos en lancha desde el casco urbano de Nuquí y el recorrido hace parte de la experiencia turística, ya que permite apreciar la combinación entre selva y mar que caracteriza a esta zona del Pacífico colombiano.

Nuquí también es reconocido por el avistamiento de ballenas jorobadas entre los meses de julio y octubre. | Foto: Colprensa

Además de los baños termales y los lodos azufrados, los visitantes pueden realizar caminatas ecológicas, recorridos por cascadas y actividades de relajación en medio de un entorno considerado uno de los más biodiversos del país.

Nuquí también es reconocido por el avistamiento de ballenas jorobadas entre los meses de julio y octubre, temporada en la que cientos de turistas llegan para observar el paso de estos animales por las aguas del Pacífico colombiano.

Por otro lado, los fuertes vientos del Océano Pacífico producen las mejores olas para surfear, siendo así un lugar muy atractivo para los amantes de este deporte.

Según Colombia Travel, hay playas como las de Terquito, en las cuales el oleaje es perfecto para aprender: constante y lo suficientemente fuerte para poder levantarse sobre ellas sin que sea toda una odisea. Mientras que, para los más experimentados, puede ser un reto surfear en playas como Cabo Corrientes, Pico de Loro, Pela Pela, Juan Tornillo y El Derrumbe.

El portal especializado en turismo destaca que este destino ha ganado reconocimiento entre viajeros nacionales y extranjeros gracias a la tranquilidad de sus paisajes, la riqueza cultural de las comunidades afro e indígenas y la posibilidad de desconectarse de la rutina en medio de la naturaleza.

El acceso a Nuquí se realiza principalmente por vía aérea desde ciudades como Medellín y Bogotá. Una vez allí, la movilidad hacia playas, corregimientos y termales se hace en lancha, debido a que gran parte de la región no cuenta con conexión terrestre.