Cali y Ponce están separadas por 2041 kilómetros pero unidas por un mar de coincidencias para la música y la cultura.
Ponce, la Perla del Sur, capital cultural de Puerto Rico, es una ciudad pequeña en tamaño pero enorme para la cultura del Caribe desde la música, el arte y la literatura.
Allí se mezclaron los sonidos africanos traídos por los esclavos que llegaron con sus tambores y religiones con los de los migrantes europeos que venían cargados de pianos y trompetas.
De allí que Ponce tenga una rica tradición musical y sea cuna de grandes compositores y músicos, que van desde la danza clásica puertorriqueña con Juan Morel Campos, autor de más de 550 obras y quien murió de un infarto cuando dirigía una orquesta sinfónica en el teatro La Perla de esa ciudad, hasta nombres como Tite Curet Alonso, Cheo Feliciano, Héctor Lavoe, Ismael Quintana, Yolanda Rivera, Pete ‘El Conde’ Rodríguez, Enrique Arsenio ‘Papo’ Lucca y Enrique ‘Quique’ Lucca, director y fundador, respectivamente, de la mítica Sonora Ponceña; la baladista Ednita Nazario y el recordado Mariano Cívico, quien fue sepultado en Cali tras su fallecimiento en España durante una gira en el 2013.
Las calles de Ponce guardan la historia de la salsa; Ernie Xavier Rivera Collazos, ponceño raizal, historiador y arqueólogo, dice que la relación de la capital vallecaucana con Ponce va de la mano de este género.
“Ponce es cuna de importantes compositores, arreglistas y cantantes, pero en Cali es donde se han hecho famosos antes de recorrer el mundo, sin duda, es la Capital Mundial de la Salsa”. anota.
Para él, “el aporte de Ponce a la salsa nace de la cultura musical de la ciudad, donde se escuchaban, en los años 40, la bomba, el bolero y la plena, ritmos de origen africano típicos de la isla. Nuestros músicos, con su oído y formación, se van para Nueva York con ese saber y esa sonoridad, para mezclarla con lo que estaba pasando en la Gran Manzana y formar la salsa”.
Cada esquina ponceña tiene que ver con este ritmo. En la calle Atocha, junto al mercado Isabel II, construcción de estilo francés, está el paseo de la salsa ‘Cheo Feliciano’, con una pequeña tarima de cemento donde han tocado todas sus leyendas.
Muy cerca de allí, en la calle Guadalupe, en la casa 156, nace en 1935 José Feliciano Vega ‘Cheo’ Feliciano. Es una construcción de madera y latón que será un museo de su vida y obra. En la esquina hay un muro con un mosaico que forma el rostro del “niño mimado de Puerto Rico”. Allí es obligatoria la parada para la foto.
“Lo que ha hecho Cali, no solo por músicos como Héctor Lavoe, sino con otros como el cantante del grupo Niche, Tito Gómez, orquesta que lo llevó a otro nivel, es que su gente adoptó a nuestra ciudad y a nuestros músicos para volverlos clásicos de la salsa; los caleños le han dado la oportunidad a muchos artistas que no estaban en su mejor momento, como a Héctor que vivió allá. Sin Cali, este género no estaría dónde está”.
Ernie nos cuenta sobre ‘La ruta americana de la salsa’, proyecto liderado por Cali y Ponce: “Las dos ciudades, junto a Arecibo, llevarán a la Unesco la petición de declarar este género musical patrimonio inmaterial de la humanidad.
Para esto hay que cumplir con unos requisitos, no solo es Ponce y Cali, otras 18 ciudades de Colombia, México, Venezuela, Panamá, República Dominicana, Cuba, Ecuador y Perú nos acompañan, y esperamos firmar en Cali, en septiembre, en el Festival Mundial de Salsa, la petición para sonar a otro nivel, y que Cali y Ponce sigan siendo hermanas de salsa”.
Cómo llegar a Ponce
Para llegar a Ponce hay que viajar a Bogotá y conectar con el vuelo directo a San Juan, que en dos horas y media llega al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín. Esta ciudad cosmopolita ofrece múltiples alternativas culturales en el viejo San Juan y en barrios como Santurce y la Placita, donde Bad Bunny es el rey en sus calles, bares y sitios de rumba. El moderno San Juan tiene playas, restaurantes internacionales y amplias zonas hoteleras, como El Condado, y centros comerciales con las mejores marcas, en un ambiente muy seguro.
A dos horas por la PR 52, una súper autopista que atraviesa la isla de sur a norte, se llega a Ponce, luego de recorrer 118 kilómetros de paisajes enmarcados en el mar Caribe. Puerto Rico es un destino confiable, vigilado por las autoridades de EE. UU. Para visitarlo, se requiere visa de ese país.
Salsa y plátano
Las conexiones de Cali con Ponce van mas allá de la salsa: en el cerro del vigía, donde siglos atrás se avistaban los barcos que llegaban a la bahía, izando la bandera del país de procedencia, hay una cruz de más de 30 metros de altura, inspirada en el Cerro de las Tres Cruces de Cali, con un mirador que ofrece una vista espectacular. El clima es igual al de la capital vallecaucana, con 30 grados promedio.
La comida de Ponce guarda mucha similitud con la caleña, con el plátano y la yuca como ingredientes que no faltan en todos los platos, como el famoso mofongo, hecho con verde frito y chicharrón de cerdo que también puede llevar camarones. Casi todos los platos se acompañan con patacones.
Seguro cuando Héctor Lavoe y Cheo Feliciano pasaban frente al emblemático Parque de Bombas, la estación de bomberos más bella del mundo, ahora monumento nacional, iban a comer pasteles (tamales) o arroz con habichuelas (fríjoles).
* Viaje realizado por invitación de Discover Puerto Rico.