En entrevista con El País, la secretaria de Turismo del Valle del Cauca, Miyerlandi Torres, analiza el panorama del turismo de salud en la capital vallecaucana.
La funcionaria explica las alianzas clave para fortalecer el sector, el perfil de los visitantes internacionales y por qué esta dinámica representa una oportunidad económica para la región sin comprometer la atención de la población local.
¿Cómo busca el Valle del Cauca liderar el turismo de salud en América Latina, especialmente en Cali y otros municipios?
Queremos ser pioneros en turismo en salud. Sabemos que es una de las tipologías de turismo que ha venido creciendo significativamente en comparación con otras, como el turismo de naturaleza o el deportivo.
En lo que llevamos corrido de este año, el turismo en salud tiene un 28 % más de turistas comparado con el mismo periodo de 2025. Pasamos de 3.000 visitantes en 2023 a 7.000 en 2025, personas que buscaban algún tipo de tratamiento médico, de acuerdo con cifras de Migración Colombia.
Esto nos posiciona como el segundo destino del país en turismo en salud, después de Bogotá. Con esto, y en alianza estratégica con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), buscamos fortalecer las mesas intersectoriales que se instalaron desde 2024, priorizando la gobernanza, la promoción, los sistemas de información y la articulación entre el sector salud y el turismo.
Hablar de turismo de salud en medio de una crisis del sistema de salud genera dudas en la gente. ¿Esto afecta la atención de los colombianos?
Por supuesto que no. Como exsecretaria de Salud, conozco la importancia de mantener y mejorar nuestro sistema. Lo que tenemos hoy en turismo viene de una reglamentación que se ha implementado desde hace más de 30 años, donde el sistema de gestión de calidad fue pilar fundamental.
De allí salen instituciones en Cali como la Fundación Valle del Lili, Imbanaco o la Clínica de Occidente, que le apostaron a la acreditación internacional.
Aunque la atención a pacientes locales ha sufrido un deterioro por la gestión de EPS, pagos y recursos —lo cual debe seguir siendo la prioridad nacional—, el turismo médico es una oportunidad distinta: se presta a través de clínicas con sus propias oficinas de internacionalización, personal dedicado y recursos privados. Genera empleo, atrae divisas y fortalece hoteles, gastronomía y transporte, sin restarle recursos a la población local.
¿Cuáles son las cifras de visitantes y la proyección para este año?
Pasamos de 3.000 pacientes en 2023 a cerca de 7.000 en 2025. En lo corrido de 2026 llevamos un incremento del 28 % frente al mismo periodo de 2025 —más de 3.800 personas al 30 de junio— y esperamos cerrar el año con un aumento cercano al 30 %.
Este turista tiene, además, una capacidad de gasto mayor: según Situr, el gasto promedio diario está entre 700 y 750 dólares, y puede superar los 1.000 dólares en procedimientos de alta complejidad, un 25 % por encima de otros tipos de turismo.
Si se toma el gasto total por visita, el promedio del turista de salud llega a 3.257 dólares. Con los 6.112 turistas de salud que recibió Cali en 2024, esto representa un impacto económico cercano a 19,9 millones de dólares —unos $64.000 millones— en un escenario conservador.
En un escenario de gasto más alto, de 6.000 dólares por turista, el impacto podría llegar a US36,7 millones de dólares, cerca de 118.000 millones de pesos.
¿Qué tipo de procedimientos buscan los extranjeros?
En volumen de personas, la principal demanda está en procedimientos estéticos, corporales, odontología y dermatología.
En facturación, destacan los de alta complejidad, como tratamientos cardiovasculares o intervenciones contra el cáncer, en los que los pacientes pueden permanecer en la ciudad entre cuatro y seis meses.
Con el nuevo centro oncológico del HUV, ¿hay oportunidades para el turismo médico en el sector público?
Priorizando siempre la atención de nuestra población, dentro de las mesas intersectoriales —donde participan la Alcaldía, la Gobernación, la Cámara de Comercio y la academia— se ha promovido la apertura de oficinas de internacionalización tanto en instituciones privadas como públicas. El Hospital Universitario del Valle ya cuenta con la suya.
¿De qué países provienen estos turistas?
El principal emisor es Estados Unidos. Le siguen los Países Bajos, a través de las islas del Caribe, Bahamas, Panamá, Reino Unido y Ecuador.
¿Cuáles son las líneas de trabajo a futuro?
Le apostamos a seis categorías: chequeos médicos ejecutivos de baja complejidad para multinacionales; promoción de clínicas de mediana y alta complejidad en mercados clave, incluyendo municipios como Palmira; certificaciones internacionales en estética junto a gremios como Asocliper; turismo de bienestar; educación en salud mediante conferencias y talleres; y captación de congresos médicos internacionales a través del Buró de Convenciones.
¿Por qué Cali y el Valle resultan tan atractivos para este tipo de visitantes?
Contamos con más de tres instituciones acreditadas internacionalmente, el respaldo de más de seis facultades de salud, una sólida infraestructura hotelera y de servicios, y una conectividad aérea en constante fortalecimiento.
Es una realidad consolidada que sigue creciendo.
(*) Esta nota fue elaborada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para la organización y desgrabar el contenido, a partir de una entrevista y datos suministrados directamente por la Secretaría de Turismo del Valle del Cauca. El texto final fue revisado, verificado y editado por un periodista especializado de El País antes de su publicación.