Una llamada inesperada puede convertirse en el inicio de un fraude. Así ha quedado demostrado en los últimos meses, luego de que las autoridades han detectado una modalidad de estafa telefónica que comienza con una frase aparentemente alentadora: “Hemos recibido tu currículum”.

Pero lo que parece una oportunidad laboral es, en realidad, una estrategia diseñada para obtener dinero o datos personales de las víctimas.

De acuerdo con una verificación publicada por Newtral, el engaño inicia con una grabación automática —generalmente con voz robótica— que informa al receptor que su hoja de vida fue seleccionada para un supuesto proceso de contratación. El mensaje suele mencionar un departamento de recursos humanos y da a entender que existe una vacante disponible.

Tras el mensaje inicial, se invita a la persona a continuar la conversación a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Ese traslado de canal es una de las primeras señales de alerta.

La prevención digital es clave para evitar estafas por llamadas. | Foto: Truecaller

Y es que, las empresas legítimas suelen utilizar correos corporativos o plataformas oficiales para comunicarse con candidatos, no números móviles sin identificación clara.

Una vez establecida la conversación, los estafadores pueden actuar de distintas maneras. En algunos casos solicitan un pago previo bajo el argumento de cubrir gastos de formación, gestión administrativa o activación de contrato. En otros, piden documentos personales o información, que posteriormente pueda utilizarse para suplantación de identidad o fraudes financieros.

Así, y según se ha explicado, este tipo de campañas se realiza de forma masiva y automatizada. Los delincuentes lanzan miles de llamadas al azar con la expectativa de que un pequeño porcentaje responda y continúe la interacción. Esa lógica de volumen les permite obtener beneficios incluso si solo unas pocas personas caen en la trampa.

Los estafadores están recurriendo a Whatsapp para recoger información de las víctimas. | Foto: AFP or licensors

Cabe decir que, los números desde los que se realizan las llamadas pueden parecer nacionales o comunes, lo que refuerza la apariencia de legitimidad. Además, el mensaje juega con una expectativa real, pues muchas personas han enviado recientemente su hoja de vida apostando por alguna candidatura.

Por ello, es importante tener en cuenta no facilitar datos personales o bancarios a desconocidos por teléfono. Y mucho menos, realizar pagos anticipados para acceder a supuestas oportunidades laborales.

Así, entre las señales que deben despertar sospecha están las grabaciones automatizadas, la insistencia en actuar con rapidez y la solicitud de trasladar la conversación a canales informales. Ante la duda, lo más seguro es colgar la llamada y contactar directamente con la empresa a través de sus medios oficiales.