La lavadora es uno de los electrodomésticos más esenciales del hogar moderno. Sin embargo, muy pocas personas se detienen a pensar que el lugar donde la colocan podría estar acortando drásticamente su vida útil.
No se trata solo de un tema estético o de espacio: humedad, temperatura, ventilación y estabilidad son factores clave que pueden marcar la diferencia entre una lavadora que dura 10 años y otra que empieza a fallar a los 3.
A continuación, cuatro ubicaciones comunes dentro del hogar que, aunque parecen inofensivas, podrían estar dañando silenciosamente su lavadora.
1. Baños pequeños o sin ventilación adecuada
Los baños suelen tener altos niveles de humedad, especialmente si no cuentan con ventanas o extractores eficientes. Esta humedad constante puede:
- Generar óxido en las partes metálicas internas y externas.
- Provocar la aparición de moho en compartimentos como el dispensador de detergente.
- Dañar componentes eléctricos sensibles con el tiempo.
- Acortar la vida útil de las gomas y empaques.
Recomendación: Si no hay otra opción que ubicar la lavadora en el baño, asegúrese de instalar un buen extractor de aire, mantener la puerta abierta después de ducharte y secar la zona frecuentemente.
2. Exteriores o patios sin protección
En muchos hogares, especialmente en zonas con clima cálido, se opta por colocar la lavadora en el patio o terraza. Sin embargo, si ese espacio no está adecuadamente cubierto, está exponiendo su lavadora a:
- Lluvias, que pueden provocar cortocircuitos y oxidación.
- Luz solar directa, que deteriora plásticos y componentes de goma.
- Polvo y hojas, que obstruyen conductos de ventilación.
- Cambios de temperatura extremos, que afectan el rendimiento del motor y el panel de control.
Recomendación: Instale un cerramiento mínimo. Use fundas impermeables cuando la lavadora no esté en uso y evita que reciba sol directo por largos periodos.
3. Demasiado cerca de la cocina
En algunos apartamentos o casas pequeñas, la lavadora termina cerca de la cocina por falta de espacio. Este lugar expone el aparato a:
- Grasa y vapores de cocción, que pueden acumularse en sus partes externas e internas.
- Temperaturas altas, que afectan el funcionamiento de los componentes electrónicos.
- Riesgo de derrames o salpicaduras de líquidos calientes o corrosivos.
Recomendación: Si no tiene alternativa, coloque una división (como una mampara de vidrio, madera o acrílico) entre la cocina y la lavadora. También puede limpiarla regularmente para evitar acumulación de grasa.
4. Espacios muy estrechos o suelos irregulares
Ubicar la lavadora en un rincón muy apretado o sobre un suelo desnivelado puede:
- Dificultar la ventilación y provocar sobrecalentamiento del motor.
- Generar vibraciones excesivas durante el centrifugado, lo cual daña el tambor y las patas de nivelación.
- Hacer que la lavadora “camine” o se desplace, afectando conexiones eléctricas y de agua.
Recomendación: Asegúrese de que la lavadora tenga al menos 5 a 10 cm de espacio libre a los lados y por detrás, y revise con un nivel de burbuja que esté perfectamente alineada. Use bases niveladoras si es necesario.