Las dosis completas y refuerzos en las vacunas son necesarios para recordarle al organismo cómo defenderse ante un virus. Conozca cuáles se deben repetir.
[[nid:372291;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2014/11/colp_062097.jpg;full;{Las vacunas presentan una eficacia de protección del 98 % si se aplican de la forma indicada. Foto: Elpais.com.co | Colprensa}]]
Crear una barrera de protección es lo ideal para prevenir enfermedades de alta gravedad. Esa misma, es la función que desempeñan las vacunas al ser aplicadas en el organismo. Sin embargo, el resultado no será del todo positivo si no se hace el trabajo al pie de la letra: cumplir con las dosis y refuerzos necesarios. Lea también: Conozca las vacunas prioritarias para hacer inmune a su hijo
Remedar la enfermedad es el trabajo de la vacuna, explica Miguel Korgi, pediatra y coordinador de la Unidad de Vacunación del Centro Médico Imbanaco, pues esta es aplicada en bajas dosis para que así, la persona adquiera defensas y anticuerpos que le eviten la patología.
Es por esto que, al aplicar la vacuna el poder de protección es del 98 % siempre y cuando se cumpla con lo estipulado en el esquema de vacunación, teniendo en cuenta todas las dosis y que, después de varios años, algunas necesitan un refuerzo. Muchas veces los padres completan el esquema básico de vacunación de sus niños, pero olvidan hacer los refuerzos, asegura el pediatra José Alejandro Mojica.
En ese sentido, Liliana Alarcón, coordinadora del Plan Ampliado de Inmunización del municipio de Cali, coincide en la importancia que se le debe de dar a los refuerzos, tanto en niños como en adultos, ya que una vacuna cumple un alto porcentaje de inmunidad cuando estos son aplicados.
Por ejemplo, en el caso de la hepatitis A, genera una protección por más de 20 años con una sola dosis. Otras, como la vacuna antitetánica, requieren un refuerzo cada 10 años para que el organismo recuerde cómo defenderse del tétano. De igual forma, la vacuna contra el neumococo requiere dos dosis, a los 2 y a los 4 meses y un refuerzo a los 12 meses.
Los especialistas recomiendan que todos los niños deben recibir un refuerzo de la vacuna contra la polio y un refuerzo de la triple bacteriana (Difteria, Pertussis y Tétanos) al ingresar a la escuela primaria.
Por otro lado, el pediatra Mojica hace un llamado a los adultos y adolescentes a seguir con el esquema que les corresponde y estar al día con las vacunas (ver módulo). El tema no es solo para los niños, todos debemos estar al día con las vacunas, en caso de no estarlo, puede aplicarlas hasta completar el esquema, manifiesta el especialista.
Así funciona la vacunaMiguel Korgi, del Centro Médico Imbanaco, explica que cuando un niño enfrenta por primera vez un virus o una bacteria, su organismo reacciona fabricando defensas y anticuerpos defensivos. Desde ese momento el sistema inmunológico conserva la memoria del encuentro con aquel germen invasor. Lo anterior permite que aquellos anticuerpos defensivos se pongan en acción cuando el individuo vuelva a estar en contacto con ese mismo virus que lo atacó inicialmente. Esa memoria nunca se borra y gracias a esta, el organismo puede rechazar cada nuevo ataque de un germen sin volver a enfermarse, afirma Liliana Alarcón del PAI. Es así como funciona con las vacunas, ellas contienen partículas de gérmenes que generan una respuesta de anticuerpos similar a la que se produce de forma natural en el organismo de un niño. La diferencia está en que la vacuna generan una respuesta defensiva controlada, sin necesidad de sentir las consecuencias fatales que trae la enfermedad, ya que esta se aplica en dosis pequeñas, por eso es importante cumplir con las dosis estípuladas de cada vacuna, comenta el también infectólogo Miguel Korgi. ¿Por qué es importante? Los especialistas coinciden en la importancia de aplicar los refuerzos en el momento indicado, ya que en algunos casos, la vacuna no consigue activar esas respuestas defensivas del organismo en una primera dosis, por lo que es necesario estimular los anticuerpos con una refuerzo. En otros casos, la memoria celular se va debilitando con el tiempo, por lo que necesita que se le recuerde al organismo, a través de una vacuna, cómo debe responder ante dicha bacteria. Por eso es que los refuerzos son tan vitales, prácticamente todas las vacunas requieren de mínimo un refuerzo. Así se logrará proteger, en un alto porcentaje, a los niños y adolescentes de graves patologías, dice la señora Alarcón. Esquema para los mayores De acuerdo con el Centro de Control de las Enfermedades y Prevención de los Estados Unidos, los adolescentes requieren un refuerzo en vacuna contra la influenza que debe ser anualmente, contra el meningococo, el Tadp, que es un refuerzo contra el Difteria Tosferina Tétano y finalmente la vacuna contrael VPH con sus tres respectivas dosis. En el caso de los adultos también es importante hacer el refuerzo en la influenza de forma anual, contra el neumococo y el Tadp. Si hacen falta algunas vacunas como rubéola, sarampión u otras del esquema inicial es importante que se las apliquen para completarlo, afirma el pediatra José Alejandro Mojica, funcionario de la Secretaría de Salud de Bogotá.Para tener en cuenta Según la especialista Liliana Alarcón estos son los porcentajes de inmunidad por cada dosis aplicada: 1 dosis: 25 % 2 dosis: 50 % 3 dosis: 75 % 4 dosis: 100 %Lo anterior depende de la cantidad de aplicaciones que requiera cada vacuna.