El Departamento de Estado le entregó al Congreso de Estados Unidos el informe anual sobre narcotráfico, en el que alerta que los cultivos de coca en Colombia aumentaron un 42 % en 2015, respecto del 2014, y hubo un incremento del 60 % en la producción de cocaína.

De acuerdo con las cifras del Gobierno estadounidense, para el 2014 había 85.000 hectáreas de cultivos de coca en el territorio nacional y para el 2015 pasaron a 112.000 hectáreas. Igualmente, se presentó un aumentó significativo en la producción de cocaína por tonelada métrica.

“Colombia es el primer productor mundial de cocaína, así como un país fuente de heroína y marihuana. Aunque el Gobierno colombiano continúa contrarrestando la producción y el tráfico de drogas ilícitas a través de las operaciones de erradicación, la agresiva interdicción y la actividad policial, la producción potencial de cocaína en 2015 aumentó en un 60 % a 495 toneladas métricas”, dice el informe.

Según el Departamento de Estado, que analiza los más recientes datos disponibles y que corresponden al año 2015, el aumento supone “el incremento más grande en un año en el cultivo de coca en Colombia que jamás se haya registrado”.

200
mil hectáreas sería la cifra aproximada a la que lleguen los cultivos de coca para el 2016.
50
por ciento menos de coca había sembrada en el país en el 2013: 80.500 hectáreas.
2016
fue el primer año completo sin la erradicación aérea con glifosato en Colombia.
90
por ciento de la cocaína incautada en EE.UU. en el 2015 era colombiana según indicó la DEA.

No obstante, el Departamento de Estado reconoce que el Gobierno colombiano incautó 421 toneladas de cocaína en 2016, y 124 toneladas en 2015, y eliminó toneladas de cocaína potencial a través de la erradicación manual de 17.642 hectáreas de coca durante el año 2016.

“Colombia ha reformulado su estrategia de lucha contra el narcotráfico para dar prioridad a actividades policiales sólidas contra las organizaciones criminales de narcotráfico, incluyendo la interdicción, en detrimento de la erradicación”, dice el informe.

¿Afecta ayuda al proceso de paz?

La erradicación de cultivos ilícitos es una de las mayores prioridades y exigencias del Congreso estadounidense para acompañar al país en el proceso de paz y en la dotación de fondos por parte del Gobierno de Estados Unidos a la implementación de los acuerdos alcanzados con las Farc en el mes de octubre pasado.

De ahí la preocupación que han manifestado algunos sectores porque buena parte de esos recursos para atender las necesidades del país en la etapa del posconflicto deberán ser aprobados por el congreso estadounidense.

El secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Narcóticos y Asuntos de Seguridad, William Brownfield, indicó que la próxima semana viajará a Colombia y espera “mantener conversaciones serias con el Gobierno colombiano sobre este asunto”.

“Estamos trabajando en ese problema; y es serio”, aseguró en conferencia de prensa Brownfield, quien fuera embajador de Estados Unidos en Bogotá, al tiempo que destacó que la cooperación es más fácil gracias a que “Colombia es un amigo cercano, quizá la relación más cercana” que EE.UU. tiene en el continente.

En opinión del exfiscal general Francisco José Sintura, “esta revelación lo único que hace es confirmar lo que el fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, anunció públicamente hace cuatro meses sobre el aumento absolutamente incomprensible en los plantíos y la comercialización de la droga; que la lucha en contra del narcotráfico se estaba perdiendo porque no se estaba atacando la ganancia ilícita que procede del crimen”.

“Nos estamos quedando muy cortos en la implementación de controles a los cultivos ilícitos y estamos permitiendo que los cultivos lícitos sea remplazados por los ilegales y eso seguramente tendrá consecuencias a efectos de la ayuda del Gobierno de Estados Unidos para la implementación del posconflicto en Colombia”, indicó Sintura.

Por su parte la exministra de Defensa Martha Lucía Ramírez aseguró que este informe sobre aumento en los cultivos muestra que tenían razón quienes anticiparon al presidente Santos sobre la inconveniencia de suspender las fumigaciones y la sustitución de cultivos en regiones como el Catatumbo solo para complacer a las Farc en la mesa de negociaciones.

“En el capítulo del narcotráfico en el acuerdo con las Farc no hay una obligación concreta del grupo guerrillero, pero sí del Estado, y lo que vemos es una gran ingenuidad porque las Farc seguirán cultivando coca y aumentando sus ingresos con los dineros del narcotráfico. Es una situación muy peligrosa para el futuro democrático del país tener a unas Farc llenas de plata, haciendo política, con armas y comprando votos”, dijo la exministra.