El mayor escándalo de corrupción que ha sacudido la administración de Gustavo Petro sumó un nuevo y tensionante capítulo. Desde su centro de reclusión, Sneyder Pinilla, quien fuera el subdirector para el Manejo del Riesgo de Desastres de la UNGRD, rompió el silencio en una entrevista exclusiva para Noticias Caracol.
El exfuncionario, hoy convertido en el principal delator del entramado, aprovechó el espacio para ratificar sus acusaciones y enviar un mensaje de indignación frente al panorama político actual.
Pinilla, quien fue el primer condenado en este proceso, manifestó su rechazo ante el hecho de que varios legisladores mencionados en sus confesiones estén adelantando campañas para ser reelegidos.
Para el testigo estrella, resulta inaceptable que, a pesar de las pruebas entregadas, estos actores políticos busquen mantenerse en el poder, mientras él cumple una sentencia de cinco años y ocho meses tras aceptar cargos por concierto para delinquir y peculado por apropiación.
Durante la conversación, el nombre de los exministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco volvió a quedar en el centro de la polémica. Cabe recordar que ambos exjefes de las carteras de Hacienda e Interior, respectivamente, fueron enviados a detención preventiva en diciembre de 2025.
Pinilla se refirió a ellos como piezas fundamentales dentro de lo que la justicia ha calificado como una “organización criminal” dedicada al desvío de recursos públicos.
“Aquí cayó gente muy poderosa: Olmedo López. Cayó el presidente del Senado, de la Cámara, altos exfuncionarios del Gobierno, ministros, que hoy en día están en este proceso porque yo armé una estructura que le di a la Fiscalía y le dije cuál fue el actuar de cada una de las personas”, dijo al mencionado medio.
El exsubdirector no ocultó su malestar al referirse a otros implicados, como el prófugo Carlos Ramón González, exdirector del Dapre.
Y calificó de indignante la conducta de quienes, habiendo hecho parte del saqueo a la entidad, evaden la justicia o se muestran indiferentes ante el daño causado al erario. “Que paguen todos los que tienen que pagar”, sentenció el condenado, quien ya reintegró al Estado la suma de 618 millones de pesos como parte de su reparación.
La investigación que hoy tiene a Pinilla tras las rejas se centra en la destinación irregular de más de 612.000 millones de pesos. Según el material probatorio, este dinero habría sido utilizado entre 2023 y 2024 para comprar el apoyo legislativo de importantes congresistas.
Entre los nombres de mayor peso aparecen los expresidentes del Congreso, Iván Name y Andrés Calle, quienes fueron capturados en mayo de 2025 por su presunta recepción de millonarias coimas.
El esquema de corrupción en la UNGRD funcionaba mediante la manipulación de contratos de emergencia, aprovechando la naturaleza de la entidad para agilizar pagos que terminaban en los bolsillos de políticos según las acusaciones.