Ante las negativas que se presentaron por el proceso de recolección de firmas para convocar una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución, el candidato presidencial Iván Cepeda y el presidente Gustavo Petro se retractaron de la iniciativa.

No obstante, el planteamiento de una eventual constituyente no ha sido descartado de manera definitiva por el aspirante del Pacto Histórico, ya que la propuesta sigue presente en el programa de gobierno.

La propuesta de la asamblea nacional constituyente lanzada por el presidente Gustavo Petro planteaba abordar múltiples aspectos, incluidas las reformas sociales que no han logrado avanzar en el Congreso de la República durante esta legislatura, tales como la de la salud. | Foto: Cuenta de X Gustavo Petro

En su programa de gobierno, Cepeda plantea la conformación de una Mesa de Diálogo Nacional como escenario para alcanzar consensos sobre las transformaciones que considera necesarias para el país.

Dentro de ese documento se menciona que los acuerdos podrían implementarse mediante diferentes mecanismos, entre ellos una Asamblea Nacional Constituyente, así como reformas legales o constitucionales.

“Mi propuesta, en consecuencia, es que, sobre el plano de la movilización y el poder constituyente fortalecidos, se desarrolle un diálogo nacional que conduzca a un verdadero acuerdo de toda la nación. La movilización social y el poder constituyente, en este caso, son la garantía de que no iremos simplemente a un pacto de élites o hacia un acuerdo de reformas cosméticas. Serán el escrutinio y la vigilancia social las que impida que lleguemos a una concertación tibia y superficial que no resuelva los problemas de fondo del país”, se lee en el documento.

Este es uno de los apartes de las propuestas de Iván Cepeda en las que se habla de Asamblea Nacional Constituyente. | Foto: Captura de pantalla del programa de gobierno de Iván Cepeda

Además, el candidato de izquierda afirmó que, una vez elegido como nuevo presidente de la República, convocará a “todas las fuerzas políticas, sociales y económicas, comenzando por las organizaciones sociales y populares, a que conformemos la Mesa de Diálogo Nacional, en la que, sin perder el tiempo en conversaciones retóricas y, para decirlo en lenguaje popular, ‘sin carreta’”.

Para el aspirante, su propuesta va ligada a “uno o varios mecanismos de implementación de los acuerdos, que pueden ser una asamblea nacional constituyente, o leyes y reformas constitucionales que adoptemos por una vía expedita. El problema de los acuerdos nacionales ha sido el que sean de élite o insuficientes en la participación real y decisoria de las organizaciones sociales y populares”.

Desde distintos sectores políticos, la propuesta ha generado debate debido a las implicaciones que tendría una eventual reforma de la Constitución de 1991.

Sin embargo, hasta ahora nadie ha rechazado la Constituyente ni ha dicho de manera categórica que ese proyecto no tendrá cabida en el gobierno; incluso el presidente solo mencionó la suspensión como una pausa, ya que colombianos debían “primero determinar, en tranquilidad, su mayoría y definir el destino de la nación, de esa definición depende la suerte de las reformas sociales ya hechas en mi gobierno y las que aún se necesitan”.