En medio de múltiples interpretaciones sobre la reciente reunión entre el presidente Gustavo Petro y el mandatario estadounidense Donald Trump, el senador republicano Bernie Moreno reveló nuevos detalles del encuentro y lanzó una advertencia directa sobre lo que vendrá para la relación bilateral.
Moreno, quien estuvo presente en el encuentro en la Casa Blanca, ofreció sus declaraciones en diálogo con la periodista María Isabel Rueda para el diario El Tiempo, donde explicó que, más allá del simbolismo del cara a cara entre los presidentes, lo ocurrido no representa un giro automático en la política de Estados Unidos hacia Colombia.
El congresista fue enfático al señalar que, pese a la reunión, las preocupaciones de Washington siguen siendo las mismas. Según dijo, el narcotráfico continúa siendo un factor determinante en la evaluación que hace Estados Unidos sobre el país.
¿Continúa el desacuerdo?
“No creo que la situación haya cambiado: hay mucha cocaína produciéndose en Colombia, donde el narcoterrorismo tiene a mucha gente amenazada”, afirmó el senador, dejando claro que el diagnóstico estadounidense sobre el problema persiste.
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones fue la idea de que el Gobierno colombiano quedó bajo una especie de observación especial tras el encuentro. Moreno explicó que Estados Unidos estaría evaluando el comportamiento del Ejecutivo en los próximos meses.
“Lo que cambió es que los Estados Unidos pusieron al presidente Petro bajo una especie de matrícula condicional durante los próximos meses”, señaló, al tiempo que comparó este escenario con otros casos en los que países de América Latina han sostenido reuniones similares en medio de contextos internos complejos.
Según el senador, este tipo de encuentros representan apenas un primer paso y no constituyen una validación automática de las políticas internas del Gobierno colombiano.
Moreno insistió en que lo verdaderamente relevante no fue lo que se habló en la reunión, sino lo que ocurra después. En ese sentido, dijo que Estados Unidos espera hechos concretos y no declaraciones. “Menos retórica y más resultados”, resumió, al explicar que el futuro de la relación dependerá de acciones verificables por parte del Gobierno de Gustavo Petro.
La relación de Petro y Trump
El senador republicano aclaró que la Casa Blanca no está aprobando las políticas del Gobierno colombiano y que ahora resta esperar cómo se traducen los compromisos en acciones. Entre las principales expectativas, mencionó interdicciones, sustitución de cultivos, extradiciones y una lucha efectiva contra las organizaciones criminales.
“Lo que esperamos de Colombia es acción”, afirmó, reiterando que la disposición de Estados Unidos a colaborar está condicionada a resultados claros. “Estamos dispuestos a colaborar, pero necesitamos resultados”, añadió.
Por otro lado, Moreno también fue consultado sobre la aparente buena relación entre Petro y Trump, reflejada en imágenes posteriores al encuentro. Al respecto, destacó la personalidad del mandatario estadounidense y su facilidad para generar cercanía.
“Trump es una persona de la gente. Se lleva bien con todo el mundo. Es una persona muy amable y cariñosa, genera confianza”, comentó, señalando incluso que suele ganarse a personas que inicialmente le son críticas.
No obstante, recalcó que esa cercanía personal no modifica las preocupaciones estructurales de Estados Unidos sobre el narcotráfico ni las exigencias hacia Colombia.