Ante la proximidad del encuentro entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro, el próximo 3 de febrero, el candidato presidencial, Luis Gilberto Murillo, instó a los actores políticos para abstenerse de utilizar electoralmente la relación bilateral entre ambas naciones y abandonar la polarización que se refleja en los discursos y las confrontaciones en redes sociales.
Según el excanciller, se debe priorizar el interés nacional, preservar una relación bilateral con más de 200 años de historia de cooperación y alianzas y priorizar la estabilidad del país y la región.
El pronunciamiento se dio al recordar el primer aniversario del incidente diplomático que desecadenó la amenaza arancelaria contra Colombia.
Luis Gilberto Murillo recordó que solo la diplomacia técnica y el respeto a la soberanía impidieron hace un año que la imposición de sanciones y aranceles del 25% asfixiara a los empresarios, productores y trabajadores colombianos.
“Hace un año demostramos que Colombia puede pararse con dignidad frente a las potencias sin necesidad de gritos ni de fracturar nuestras alianzas más estratégicas. Logramos que se respetara al migrante y se protegiera al exportador porque elegimos el diálogo sobre el conflicto mediático”, afirmó el excanciller Murillo en un comunicado de prensa.
Desde su actual posición como candidato presidencial, Murillo envió un mensaje directo a la clase política y al Gobierno Nacional: preservar y respetar los canales diplomáticos y bajar el tono en las discusiones públicas y en redes sociales. El candidato enfatizó que las relaciones internacionales de Colombia no pueden seguir siendo utilizadas para fines electorales ni pueden ser rehenes de un clic o de un enfrentamiento en medios o plataformas digitales.
Instó, al mismo tiempo, a mantener los canales oficiales como el único espacio legítimo para resolver diferencias, asegurando que “el país se saca adelante con acuerdos, no con discursos de choque”.
Murillo calificó el encuentro en Washington como una oportunidad de oro para cerrar definitivamente las heridas de 2025 y garantizar la cooperación y estabilidad de la relación bilateral en el largo plazo.
Para Luis Gilberto Murillo, el éxito de la reunión en la Casa Blanca no debe verse como un triunfo de un gobierno, sino como una necesidad de la nación. “Nuestras flores, nuestro café y nuestras familias en el exterior dependen de que sepamos comportarnos como un Estado serio. Es momento de dejar atrás la diplomacia de micrófono y trabajar por una relación bilateral constructiva, predecible y de respeto mutuo”, concluyó.