Carolina Corcho, candidata del Pacto Histórico, continúa en el centro de la controversia tras conocerse nuevos cuestionamientos alrededor de un préstamo por $742 millones que recibió su campaña para la consulta interna de esa coalición.
El aporte fue reportado oficialmente en el sistema de Cuentas Claras, plataforma en la que todos los candidatos deben registrar el origen y destino de los recursos utilizados durante la contienda electoral. Sin embargo, con el paso de los días, han surgido más dudas que respuestas sobre el origen real de ese dinero y sobre la empresa que figura como prestamista.
El préstamo aparece a nombre de Gusteau Chefcito Sigi. ML JV EU, un supuesto restaurante que, según los registros mercantiles, tendría su sede en la localidad de Bosa, en el sur de Bogotá. Ante la magnitud del monto y las inconsistencias encontradas, la representante a la Cámara y candidata por la Alianza Verde, Catherine Juvinao, decidió verificar personalmente la existencia del lugar. No obstante, su recorrido no arrojó resultados positivos.
La Congresista relató que acudió a la dirección registrada, Calle 77 I # 69b - 62 sur, con el objetivo de descartar cualquier duda, pero no encontró ningún establecimiento funcionando allí. “Fui a dos partes, tratando de descartar; estuvimos en la localidad de Bosa, que es donde dice el registro mercantil que está el restaurante. Se supone que es la calle 77 I # 69b - 62 sur, entonces fui ahí, no había absolutamente nada”, afirmó Juvinao, aumentando los interrogantes sobre la veracidad de la información consignada en los documentos oficiales.
A estas dudas se sumaron nuevos datos conocidos por la revista SEMANA, la cual indagó sobre la identidad del representante legal de la empresa.
Según el Registro Único Empresarial y Social (RUES), la persona detrás de Gusteau Chefcito Sigi, es Sigifredo Vergara Martínez, un dato que abrió una nueva línea de cuestionamientos sobre la real capacidad económica del supuesto aportante.
En ese contexto, la representante Jennifer Pedraza dio a conocer información que, a su juicio, refuerza las dudas sobre el origen del dinero. Pues, según explicó, Vergara aparece afiliado al régimen subsidiado de salud, de acuerdo con los registros de la Adres, y además habría solicitado apoyos de economía popular ante el Departamento de Prosperidad Social (DPS), donde su postulación fue considerada viable.
Para la Congresista, este panorama resulta difícil de conciliar con un préstamo de más de 737 millones de pesos. “Con un restaurante en liquidación, sin recursos para su salud ni para emprender, es válido preguntarse de dónde salieron 737 millones de pesos para financiar una campaña política”, señaló.
Revelado esto, las investigaciones periodísticas apuntan a que Vergara no sería un “millonario restaurantero”, sino el propietario de un pequeño local de comidas rápidas que ya no estaría en funcionamiento.
SEMANA estableció que en la dirección registrada operó un establecimiento de este tipo, el cual dejó de existir hace algún tiempo. Y aunque el propio Vergara habría promocionado el negocio en sus redes sociales bajo el nombre de Burger Chefcito Sigi, coincidiendo con la razón social que figura como prestamista en Cuentas Claras y con la misma dirección en Bosa, el establecimiento habría cerrado y no existiría evidencia de una operación comercial capaz de respaldar un préstamo de ese tamaño.
Según reveló SEMANA, pese a los intentos de contacto, Vergara no respondió a las preguntas enviadas a través de redes sociales para aclarar la situación, lo que deja una duda aún más pronunciada frente a esta problemática.
Por su parte, Carolina Corcho tampoco se ha pronunciado públicamente sobre el tema y no respondió a llamadas ni mensajes solicitando una explicación sobre el origen del préstamo.
Mientras tanto, desde varios sectores políticos se ha pedido que el Pacto Histórico entregue explicaciones claras sobre los recursos que financiaron tanto la campaña de Corcho como la de Iván Cepeda, otro caso sobre el cual ya se habían encendido alertas.