Tras alcanzar 4.413.636 votos en las elecciones al Senado de este domingo, el Pacto Histórico logró ocupar 25 curules en esa corporación legislativa con diferentes figuras reconocidas políticas como Carolina Corcho, Wilson Arias e Isabel Zuleta.

Sin embargo, estos no fueron los únicos nombres que resonaron en la lista cerrada de esa colectividad de izquierda, pues hubo uno que llamó la atención de los ciudadanos: Amaranta Hank.

Bajo el nombre de pila de Deyci Alejandra Omaña, la ahora senadora es reconocida por desempeñarse como actriz de cine y plataformas para adultos por varios años.

Originaria de Norte de Santander, antes de ser conocida públicamente como Amaranta Hank desarrolló su carrera en el periodismo. Durante esa etapa trabajó en medios regionales y también participó en proyectos de comunicación independientes, en los que abordó temas sociales y políticos.

Su estilo directo y crítico frente a distintos asuntos de la agenda pública comenzó a darle visibilidad en redes sociales y en algunos espacios de activismo. Con el paso del tiempo se posicionó como una voz que defendía la libertad sexual, el feminismo y los derechos de los trabajadores sexuales, posturas que terminaron marcando buena parte de su imagen pública.

Antes de su carrera en la industria para adultos, la ahora congresista trabajó como periodista en medios regionales. | Foto: Amaranta Hank

Uno de los momentos más polémicos de su trayectoria ocurrió cuando decidió ingresar a la industria del cine para adultos, momento en el que adoptó el nombre artístico Amaranta Hank, con el que participó en producciones internacionales y generó contenido para plataformas digitales.

En diferentes entrevistas, la comunicadora ha enfatizado que esa decisión estuvo relacionada con su postura política frente a la autonomía del cuerpo, la libertad sexual y la desestigmatización del trabajo sexual. Su paso por esa industria la convirtió en una figura ampliamente comentada en Colombia y en otros países de América Latina.

En 2019 anunció su retiro del cine para adultos y desde entonces ha participado en distintos escenarios de debate público. En esos espacios ha insistido en temas relacionados con los derechos sexuales y reproductivos, el feminismo, la libertad de expresión y la regulación del trabajo sexual.

De acuerdo con sus propias estimaciones, cerca de 500.000 mujeres participan en actividades como el modelaje webcam, la producción pornográfica o la prestación de servicios sexuales pagos. Desde su perspectiva, estas actividades requieren reglas claras, protección social y reconocimiento laboral para quienes las ejercen.

Hank ocupará una curul en el Senado de la República. | Foto: El País

En medio de su aspiración política, también ha mencionado que busca representar a quienes han enfrentado estigmatización por su participación en ese tipo de actividades.

“Levanto la voz por mí y por cada una a la que el hecho de haber estado en actividades sexuales pagas le costó exclusión, discriminación, censura o cualquier tipo de violencia”, aseguró en conversación con Infobae.