¿Estrategia para hacerse notar o posibilidad real de establecer una alianza con miras a la primera vuelta presidencial, que tendrá lugar el 29 de mayo?

Esa es la pregunta que surge tras los mutuos elogios que se han cruzado la candidata presidencial por el Verde Oxígeno, Ingrid Betancourt, y el jefe del Centro Democrático, Álvaro Uribe.

Aunque ella le ha agradecido al expresidente porque en su gobierno se dio el operativo militar que la liberó del secuestro en el que la mantenían las Farc, ahora la aspirante a la Casa de Nariño también ha abierto la puerta a una posible alianza política con él.

“Con Álvaro Uribe, gratitud porque le debo mi libertad, pero también ampliar la posibilidad de dialogar con todo el mundo. Él está en una situación complicada, todo el mundo lo rechaza. Para nosotros es importante, si hay una voluntad de acabar con las maquinarias, que venga de cualquier espectro ideológico”, dijo Betancourt al ser interrogada por los periodistas.

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La posibilidad de lograr el apoyo del uribismo se dio desde que Ingrid fue incluida en la lista de candidatos sometida a consideración de los militantes del Centro Democrático, a fin de decidir el apoyo de esa fuerza política para la primera vuelta presidencial.

Esto debido a que, aunque en el uribismo hay una clara tendencia a respaldar a Federico Gutiérrez, hay sectores que no están de acuerdo con esa opción y han empezado a ver en Betancourt una alternativa viable.

Ingrid Betancourt se alejó de una posible unión con Sergio Fajardo, de quien aseguró que obtuvo escasos 700.000 electores y que la Centro Esperanza fue la derrotada el 13 de marzo.

Sin embargo, en opinión de analistas, la propia aspirante a llegar a la Casa de Nariño estaría poniendo la primera gran talanquera para lograr consolidar dicha alianza.

“La manera como nosotros podemos unirnos es entre colombianos que están en contra de la corrupción, que no quieren las maquinarias. Cualquier reunión tiene que tener como premisa la verdad de no seguir amparando estas maquinarias”, manifestó la ‘carta’ de Oxígeno Verde a la Presidencia.

Pero la misma Ingrid reconoció que “hemos tenido contactos con el Centro Democrático. Para nosotros, la frontera roja son las maquinarias, esos son debates que ellos tienen que tener internamente, pero yo sí aspiro a que en estas elecciones podamos construir un frente unido para el país”.

Esto después de que Humberto De la Calle le pidiera que renunciara a su postulación a la Presidencia para que él no corra el riesgo de incurrir en doble militancia por apoyar a Fajardo.

Uribe, de su lado, respondió positivamente a los elogios de la candidata: “Estoy agradecido con la doctora Ingrid Betancourt. Muy importante avanzar en el diálogo con ella, su equipo y el Centro Democrático”.

De igual forma, en días pasados el expresidente había referido que “nuestra maquinaria es el corazón. Desde el día que llegué a la Presidencia, hasta el día del rescate de la doctora Ingrid Betancourt, estuve día y noche buscando que a la doctora la rescataran”.

Lo cierto es que, según los analistas, las frases amables que se han escuchado en los últimos días corresponden más a una estrategia de figuración de parte de Betancourt que a una posibilidad real de que se cristalice una alianza con el jefe del Centro Democrático, con quien, después del rescate, han tenido algunas confrontaciones.

La más significativa fue durante las elecciones presidenciales del 2018, cuando, para la segunda vuelta, Betancourt apoyó a Gustavo Petro, quien se enfrentaba al hoy mandatario Iván Duque, aspirante a ese cargo en nombre del Centro Democrático.

De su lado, en un reciente debate presidencial el candidato del Pacto Histórico aseguró que en su momento lloró cuando vió la foto de Ingrid encadenada en su lugar de secuestro, revelación que generó gratitud en la ‘carta’ del Oxígeno Verde.

No obstante, una versión más que apunta a establecer una eventual cercanía entre Betancourt y Uribe fue la decisión de ella de escoger como fórmula vicepresidencial al coronel (r) José Luis Esparza, quien fuera el cerebro de la Operación Jaque, la cual le permitió a Betancourt recobrar su libertad, porque, según se ha indicado, esa designación habría caído muy bien al exmandatario antioqueño.

Sin embargo, ayer Humberto De la Calle y Daniel Carvalho, elegidos senador y representante a la Cámara, respectivamente, por Oxígeno Verde, expidieron un comunicado en el que expresan su “sorpresa y total desacuerdo” con lo dicho por Ingrid en relación con el Centro Democrático.

“Somos enfáticos en decir que las ideas del expresidente Uribe contradicen a fondo nuestras convicciones y visiones de país” y le pidieron a la candidata de acuerdo con los estatutos, “que convoque a los órganos internos y democráticos del partido, de los cuales hacemos parte los congresistas elegidos, antes de tomar decisiones unipersonales e inconsultas, tal como ha ocurrido en otras oportunidades”.