La confrontación entre el presidente Gustavo Petro y Carlos Alonso Lucio, integrante del equipo de transición del presidente electo Abelardo de La Espriella, se agudizó este domingo 5 de julio luego de un fuerte intercambio de declaraciones sobre el futuro judicial del mandatario saliente.
A través de su cuenta en la red social X, Petro respondió a los recientes señalamientos de Lucio, quien aseguró que el Jefe de Estado debería enfrentar un juicio por presuntos delitos y afirmó que el próximo gobierno no impediría una eventual extradición a Estados Unidos si así lo solicitaran las autoridades de ese país.
Frente a estas afirmaciones, el Presidente anunció que acudirá a la justicia para defender su nombre y el de su entorno político y familiar. Petro manifestó que presentará denuncias penales y demandas civiles por calumnia e injuria contra quienes, según él, difundan acusaciones falsas motivadas por intereses políticos.
El pronunciamiento se produjo cuando restan poco más de un mes para que concluya su mandato y entregue la Presidencia el próximo 7 de agosto.
La controversia surgió después de una entrevista concedida por Carlos Alonso Lucio, en la que insistió en que Gustavo Petro debe responder ante la justicia por presuntas conductas delictivas. Según explicó, la Constitución establece que un presidente debe ser investigado y juzgado si incurre en delitos, por lo que, a su juicio, ese proceso no puede evitarse por razones políticas.
Durante la misma conversación, Lucio afirmó que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, respetaría los tratados internacionales en caso de que Estados Unidos solicitara la extradición de Petro. En ese sentido, sostuvo que el nuevo mandatario no interferiría con una eventual petición de la justicia norteamericana.
Asimismo, señaló que el gobierno entrante denunciará cualquier irregularidad que encuentre durante el proceso de empalme y aseguró que continuará impulsando las investigaciones que, según dijo, ya ha promovido ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.
En su extensa publicación, Gustavo Petro cuestionó la cercanía entre Abelardo de la Espriella y Carlos Alonso Lucio, afirmando que ambos habrían sido defensores de grupos paramilitares.
El Mandatario también denunció que miembros de su familia han sido víctimas de hostigamientos por razones políticas. Relató que su madre, de 83 años, habría recibido insultos en Cajicá y que su padre, de 92 años, fue objeto de protestas e intimidaciones por parte de personas identificadas, según él, con el presidente electo.
Para Petro, estos episodios hacen parte de un ambiente de polarización y persecución política que, afirmó, representa un riesgo para la democracia. Incluso calificó esta situación como una expresión de “fascismo” y aseguró que el progresismo enfrenta una campaña de odio.