Minutos después de conocerse los boletines que sitúan a Abelardo de la Espriella y a Iván Cepeda en la segunda vuelta, el presidente Gustavo Petro lanzó una dura acusación contra el proceso de preconteo, asegurando que desconoce los resultados publicados por la Registraduría.
El mandatario calificó los resultados actuales como carentes de “fuerza vinculante” y denunció una manipulación técnica que pondría en duda la legitimidad de las cifras.
Según el Jefe de Estado, se han identificado dos censos paralelos, el oficial y uno integrado en el software de la empresa contratista que contiene 800.000 cédulas adicionales.
Petro afirmó que los algoritmos del sistema de conteo fueron variados en tres oportunidades durante la última semana, justo cuando debían permanecer inalterables para garantizar la transparencia de la jornada. “Como presidente no acepto los resultados del preconteo”, sentenció, elevando al máximo la tensión sobre el sistema electoral.
A pesar del rechazo presidencial, el último reporte de la Registraduría Nacional arroja cifras que confirman una ventaja para la campaña de derecha, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. Los datos extraídos del boletín más reciente muestran el siguiente panorama:
- Abelardo de la Espriella: 10.354.499 votos (43,73%)
- Iván Cepeda Castro: 9.685.074 votos (40,91%)
- Paloma Valencia Laserna: 1.638.672 votos (6,92%)
- Sergio Fajardo Valderrama: 1.008.321 votos (4,25%)
- Claudia López: 225.384 votos (0,95%)
- Raúl Santiago Botero: 206.086 votos (0,87%)
Esta diferencia de menos de tres puntos porcentuales entre De la Espriella y Cepeda ha intensificado las dudas del Ejecutivo, que sostiene que en las mesas ya impugnadas se evidencia la suma de centenares de miles de votos sin la existencia física de sufragantes.
La controversia radica en la distinción legal entre el preconteo (informativo) y el escrutinio (vinculante). El presidente Petro fue enfático al señalar que solo atenderá los resultados que emanen de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República.
Para la Casa de Nariño, el software de los hermanos Bautista ha contaminado la percepción pública al “conculcar” el derecho a elegir mediante un censo “gemeleado” en anillos de presunta corrupción dentro de la Registraduría.
“Llevaron a cabo un procedimiento donde agregaron votos sin sufragantes”, denunció el mandatario, quien ha pedido una investigación a profundidad.
Esta postura ha generado una reacción inmediata en la campaña de Abelardo de la Espriella, desde donde acusan al presidente de intentar un “golpe institucional” al desconocer la tendencia que favorece a la oposición por más de 660.000 sufragios en el boletín actual.
Mientras el registrador Hernán Penagos defiende la integridad del sistema, el país se encamina a una segunda vuelta el próximo 21 de junio bajo una sombra de sospecha sin precedentes. La denuncia sobre las 800.000 cédulas fantasma y la alteración de algoritmos promete convertirse en el eje central de las próximas tres semanas de campaña, donde la legitimidad del software será tan debatida como las propuestas de los candidatos.