El nombre de la excandidata presidencial y senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, estaría sonando para asumir la presidencia de la Cámara de Comercio de Bogotá, cargo que actualmente ocupa Ovidio Claros.
Según reveló Semana, la posibilidad ha comenzado a generar interés debido a la trayectoria de Valencia en el sector público y a su formación académica, características que, según quienes respaldan su eventual llegada a la entidad, cumplirían con el perfil requerido para el cargo.
Entre los argumentos a favor de su posible elección también aparece su capacidad para establecer conversaciones con sectores políticos diferentes al suyo. Sus impulsores consideran que podría contribuir a tender puentes entre distintas corrientes y sectores de la capital.
En ese escenario, mencionan la relación que Valencia ha mantenido con sectores cercanos a la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López. López tuvo cercanía con la campaña presidencial de Valencia, un vínculo que podría facilitar eventuales acercamientos políticos.
Paloma es hija del abogado, político y diplomático Ignacio Valencia López y de Dorotea Laserna, quien fue hija del filósofo Mario Laserna Pinzón, quien fue fundador de la Universidad de los Andes. Tiene 50 años, nació el 19 de enero de 1976 en la ciudad blanca, Popayán, Colombia.
De esa herencia política y académica cosechó su formación, se graduó de abogada, filósofa de la Universidad de los Andes, y también logró en la Universidad de Nueva York, una maestría en Escritura Creativa.
En su alma mater además fue docente en las cátedras de Lógica y Retórica y Constitución y Democracia, además que sacó tiempo para ejercer el periodismo como columnista de El Espectador y El País y analista política en Blu Radio.
La política le tocó por primera vez en 2006 cuando aspiró a la Cámara de Representantes pero se quemó, sin embargo, fue en 2014 cuando su metió de lleno y lo hizo en el naciente Centro Democrático, en donde se fue consolidando como una de sus figuras más prominentes, pero en particular una de las pupilas del expresidente Álvaro Uribe Vélez, llegando a ser una de las llamadas ‘pura sangre’ del uribismo.
Debutó en julio de 2014 en el Senado, en donde se empezó a destacar como una de las principales congresistas de la oposición al segundo gobierno de Juan Manuel Santos. Ese papel le llevó a que en el 2018 estuviera en el grupo de precandidatos que tuvo el Centro Democrático junto a Iván Duque, Carlos Holmes Trujillo, María del Rosario Guerra y Rafael Nieto Loaiza.
En 2022, también siendo senadora del CD, Paloma Valencia se volvió a ubicar en el selecto grupo de las mejores congresistas del país, por lo que nuevamente aspiró a ser la candidata de la derecha. Estuvo compitiendo junto a Óscar Iván Zuluaga, María Fernanda Cabal, Alirio Barrera y Rafael Nieto, sin embargo, en esa oportunidad tampoco ganó la encuesta interna del CD.
Su paso definitivo para ser la candidata del uribismo lo ganó precisamente en otra encuesta, lo hizo en 2025 cuando estuvo por encima de su colega María Fernanda Cabal, con quien se distanció. En esa competencia Valencia iba también a disputar la aspiración con el senador Miguel Uribe Turbay, quien fue asesinado.
Ya con el rótulo de ser la candidata del uribismo, Paloma Valencia entró a competir en la Gran Consulta, en la que estuvieron peleando ese cupo en marzo pasado Enrique Peñalosa, Juan Daniel Oviedo, Juan Carlos Pinzón, Vicky Dávila, David Luna y Aníbal Gaviria. Se impuso con más de tres millones de votos y logró ser candidata presidencial en las elecciones de 2026.