A raíz de la polémica rifa que realizó el candidato a la presidencia, Santiago Botero, durante la inauguración de su sede en Bogotá, y en la que habría ‘regalado’ de a cinco millones de pesos a cinco asistentes; la directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alejandra Barrios, se pronunció al respecto.

“Las rifas, en el modo en que se han hecho públicas, claramente son formas atípicas de hacer campaña debido a que estas no encajan en las categorías tradicionales que comprenden las formas de promoción electoral de las candidaturas“, explicó Barrios.

Santiago Botero candidato presidencial | Foto: El País

De esta forma, argumentó que “son atípicas porque, en primer lugar no constituyen financiación política, ya que no implica la recolección de recursos para financiar la campaña política. Y, en segundo lugar, tampoco son campaña electoral, pues la promesa de beneficios en dinero o servicios no promueve ni propuestas, ni programas, ni da información concreta a los ciudadanos frente a la forma de su participación política en la campaña".

De acuerdo con La Silla Vacía, las personas que llegaron a la inauguración habían sido convocadas por grupos de WhatsApp en los que circuló una publicidad donde se aseguraba que el candidato “millonario”, como se hace llamar Botero, entregaría dinero para “el plante de su negocio”.

Este fue el volante de invitación a la inauguración de la casa Boterista en Bogotá. | Foto: El País

Para la directora de la MOE, “tampoco puede considerarse propaganda electoral, dado que su finalidad no es inducir una decisión política o electoral específica hacia los ciudadanos, ni se ajusta tampoco a la definición legal de este tipo de publicidad”.

Si bien desde diferentes sectores solicitaron al Consejo Nacional Electoral y a la Fiscalía que investiguen este tipo de estrategias de campaña para definir si es un delito, Barrios analiza que “más allá del ámbito jurídico que le corresponde definir a la autoridad electoral, este escenario plantea un debate de carácter ético sobre las prácticas de las campañas políticas y el tipo de relación que se espera establecer a través de la entrega de dinero o de bienes con los votantes”.

En este sentido, “la invitación a las candidaturas es que aporten a la ciudadanía elementos discernimiento políticos y electorales para el debate y para una mejor toma de sus decisiones el día de las elecciones”.

Por su parte, ante la polémica que generó su campaña, Santiago Botero afirmó que no es la primera vez que hace esto y que no está pidiéndole votos a la gente, en entrevista con un medio nacional defendió que es su plata y se la entrega a quien él considere.

A la polémica se sumó Coljuegos, confirmando que ningún candidato tiene aval para realizar rifas con fines de financiación de campañas. Aunque, en el caso de Botero, no sería este el objetivo.