“Vuelvo a la arena política”, fue el título que escogió Miguel Uribe Londoño para anunciar ante la Convención Nacional del Centro Democrático que sigue firme en su aspiración de hacer parte de las elecciones presidenciales 2026 y que no renunciará a ese propósito.
A través de una carta, el abogado lanzó varios señalamientos contra esa colectividad y aseguró que recibió maltratos por el partido antes de ser expulsado de la contienda, aun cuando se perfilaba como el favorito entre los demás precandidatos.
“Soy Miguel Uribe Londoño, padre del mártir Miguel Uribe Turbay. Hoy me dirijo a ustedes para comunicarles las circunstancias que me llevaron a tomar un nuevo camino por el lamentable abandono a mi hijo y, adicionalmente, por el maltrato que recibí del partido al expulsarme de la contienda, siendo el candidato que punteaba en las encuestas”, dicta el primer párrafo de la misiva.
Uribe Londoño recordó que su hijo fue asesinado en un parque de Bogotá mientras se desempeñaba como senador del Centro Democrático y defendía las banderas ideológicas de esa colectividad. Sin embargo, aseguró que ese hecho no tuvo el impacto ni el acompañamiento esperado dentro del partido.
“Miguel fue asesinado en un parque de Bogotá siendo senador del Centro Democrático, mientras defendía las ideas del partido. Su magnicidio no tuvo trascendencia en el propio partido”, sostuvo, al tiempo que destacó la solidaridad que ha recibido por parte de ciudadanos dentro y fuera del país.
Según mencionó, ese respaldo ciudadano ha sido clave para tomar la decisión de continuar en la vida política y no abandonar el legado de su hijo. “La solidaridad de miles de personas (…) que defienden sus ideas y visión de país me ha dado fuerza para continuar”, afirmó.
Adicionalmente, en el escrito reveló que entregó al expresidente Álvaro Uribe las banderas de su hijo con la intención de honrar su memoria de manera conjunta, aunque lamentó no poder hacerlo desde el partido.
“Le entregué al expresidente Álvaro Uribe las banderas de mi hijo para que juntos honráramos su legado; lamento no poderlo hacer en su partido”, escribió.
Concluyendo en la misiva, Uribe Londoño dejó claro que su decisión no implica renunciar a ese legado, sino que seguiría trabajando. “No voy a abandonar su legado; por el contrario, voy a honrarlo con trabajo y disciplina”, aseveró.
“Este inmenso dolor me impulsa a cumplirle a mi hijo y seguiré siendo su voz y la de millones de colombianos. Juntos volveremos a encender la llama de sus ideas, acompañados de aquellas personas voluntarias que sí han llorado y lamentado su muerte”, finalizó.