“Comparto la política social de Gustavo Petro, y no solo la voy a seguir, la voy a multiplicar por cinco”, asegura Miguel Uribe Londoño, candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata Colombiano.
Insiste en que su misión es llevar las banderas de su hijo, Miguel Uribe Turbay, quien fue asesinado cuando aspiraba al mismo cargo.
¿Cómo ha sido tener que hacer política sin su hijo Miguel?
Ha sido muy difícil, porque el dolor es muy grande, no terminará nunca. Él y yo éramos muy unidos, estábamos fundidos en la misma pieza de acero. Tú recuerdas que hace 34 o 35 años Pablo Escobar, el narcotraficante más sanguinario que ha habido en Colombia, secuestró a su mamá, mi esposa Diana Turbay, periodista, y luego la mató, porque el papá había firmado el tratado de extradición con los Estados Unidos, y ella prefirió morir antes de que su papá accediera a las demandas de los extraditables, y Miguel se crio con esa misión.
Yo me dediqué a formarlo y estuve acompañándolo en todo su trabajo. Él iba detrás de una misión muy importante, y yo, que no tengo ninguna ambición, porque he perdido prácticamente todo después de lo que me ha pasado en la vida, tengo hoy la misión de sacar adelante las ideas de Miguel, que iban a transformar la gente. A eso estoy dedicado, en vez de las peleas que hoy se ven por encuestas o por situaciones políticas.
¿De él, de sus prácticas e ideas, qué ha retomado usted para su campaña?
Primero, la integridad total y que ni los principios ni los valores se negocian en política, que era lo que lo guiaba a él y lo que me guía a mí, y así iré hasta el día de la primera vuelta, y así gobernaré a Colombia como presidente, porque es muy importante tener principios, tener integridad, tener disciplina.
¿O sea que no hay posibilidad de que usted decline su postulación antes del 31 de mayo?
Ninguna, porque ninguno está llevando adelante las ideas de Miguel. Pero es que la unión no se hace antes de la primera vuelta. La Constitución de 1991 se hizo así: la primera vuelta es para que el que quiera y pueda aspirar, aspire, y la unión viene en la segunda vuelta, donde ya no hay sino dos candidatos. Entonces, en la segunda vuelta seguro nos uniremos en un lado u otro, porque ninguno de los candidatos actuales va a ganar en primera vuelta.
Usted escogió a Luisa Villegas como fórmula a la Vicepresidencia. ¿Por qué?
Ella encaja perfectamente en lo que represento y en lo que Miguel quería. Nació en Manizales, pero se educó en Bogotá. Es una administradora de negocios que ha tenido experiencia en el sector privado y en el público y en la academia. Tiene una formación excelente como persona y como profesional, que la hace ideal para lo que una vicepresidente tendrá que hacer, porque en nuestro gobierno debe ser muy activa en los problemas de la mujer y en los asuntos de turismo, que es donde ella ha tenido experiencia.
¿Cómo están hoy sus relaciones con el expresidente Álvaro Uribe?
Álvaro Uribe y yo estuvimos en segundo de primaria juntos en Medellín, en 1960, cuando teníamos 8 años. Yo me fui para EE. UU. a estudiar economía y en 1979 el presidente Turbay me nombró secretario económico y en 1980 le recomendé que lo nombrara director de la Aeronáutica Civil, porque habían matado al director. En ese momento no lo conocía nadie.
Vamos al hoy: el 1 de diciembre de 2020 me llamó a decirme que iba a ofrecerle a mi hijo Miguel la cabeza del Senado y quería que yo ayudara para que él aceptara. Después me pidió que fuera director del Centro Democrático en Bogotá y dirigiera la campaña de 2014. Siempre hemos tenido buena amistad.
Enterramos a Miguel el 13 de agosto y cuatro días más tarde él me llama y me invita para que pongamos un precandidato en vez de Miguel, pero con la condición de que fuera del Centro Democrático. Entré y cumplí todas las reglas. En el proceso me cambiaron las reglas de juego siete veces, yo les iba ganando a María Fernanda, Paloma y Paola, y se molestaban muchísimo. Lo mismo habían hecho con Miguel, lo habían hostigado enormemente, pero él les iba a ganar.
¿Pero qué pasó luego con el expresidente Uribe?
El señor Uribe, el 1 de diciembre, resuelve decir: ‘Voy a expulsar a Miguel del proceso’. No tenía por qué, yo no había hecho ningún compromiso con Abelardo de la Espriella, que me había ofrecido la Vicepresidencia cinco veces. Desde septiembre le había dicho que yo iba a ganar el proceso en el Centro Democrático: ellas tenían doce años en el Congreso y el 1 % de intención de voto, y yo llevaba cuatro meses en campaña y tenía casi el 5 %. Era el cuarto candidato: Cepeda, Abelardo, Fajardo y yo, pero Uribe quería a Paloma. Me humilló, me hizo quedar mal con la opinión pública, y como soy un hombre sereno, educado, pero tengo un carácter enorme, como lo tenía Miguel, y mano firme suficiente para lo que hay qué hacer, resolví seguir mi camino, sin pelear. No le tengo rencor, él es un caudillo, el dueño del Centro Democrático. Allá se hace lo que él quiere. O sea, a Miguel lo asesinaron allá también, para que su voz no siguiera en el Centro Democrático.
Deduzco que, de pasar a segunda vuelta De la Espriella usted le daría apoyo, ¿pero si pasa Paloma Valencia también?
Sí, pero creo que esa última hipótesis es menor, porque Abelardo de la Espriella va superando a Paloma lejos y así va a seguir. No creo que Paloma llegue a la segunda vuelta.
¿Por qué los colombianos deberían votar por usted?
Ya te dije la parte más importante: Miguel, mi hijo, fue asesinado por los malos, como él los llamaba, para que no fuera el presidente de Colombia. Yo voy a seguir adelante con todas sus ideas. He sido un empresario exitoso, no tengo antecedentes y represento una cosa que es muy importante en esta contienda: la tranquilidad para poder salir adelante entre todos los colombianos, porque no podemos seguir estimulando esta pelea entre derecha y izquierda, a pesar de que quiero que prime la derecha, porque es la empresa privada, la seguridad, las buenas relaciones laborales.
Aprovecho para decir una cosa: comparto la política social de Gustavo Petro, y no solo la voy a seguir, la voy a multiplicar por cinco. El empleo es la mejor política social. Como decía Miguel, tenemos que formalizar a la mitad de los colombianos, que no tienen seguridad social ni se ganan un salario mínimo vital, con el que estuve de acuerdo. En mis empresas, desde el 1 de enero, lo asimilamos sin problema.
¿Qué tan fuerte ve usted la ‘llave’ de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo?
No conozco a Oviedo, pero un hombre muy uribista me escribió que la mejor fórmula es la mía y que va a votar por nosotros. He oído que hay mucha gente, empezando por lo que escribió Fernando Londoño, que no van a votar por ella por haber escogido ese vicepresidente.
Doctor Miguel Uribe, no puedo dejar de hablar con usted sin preguntarle cómo va la investigación por el asesinato de su hijo y si usted se siente satisfecho por el avance que ha habido en ella hasta el momento...
Casi 48 horas después de sucedido el ataque, yo hablé con la Fiscal y me dijo que iba a poner un equipo de fiscales dedicados y un equipo de investigadores y así lo hizo. Siguen trabajando y ha sido muy exitoso, es que es difícil, porque la organización que está detrás es muy poderosa, pero se ha hecho muy bien, se han detenido siete personas, que son las que intervinieron en la parte material. El octavo, que es el jefe de todos y el que organizó todo ese paquete, que además fue el que recibió el dinero que vino de Venezuela, porque el dinero con el que se pagó el magnicidio de mi hijo vino de Venezuela, cosa que es supremamente grave.
¿Quién está empatado con Venezuela y Colombia? ¿Qué tanto estuvo el gobierno de Maduro involucrado en ese tema? ¿Quién de Colombia hablaba con Maduro para que él le hubiera entregado la plata a Iván Márquez y a la Segunda Marquetalia para que la mandaran para acá? En fin, eso todavía sigue en proceso y espero que se siga avanzando, porque es una cosa de un tamaño gigantesco. Esto fue una cosa orquestada, porque había que matar a Miguel para que no ganara. Tengo que agradecerle a la Fiscal, y le agradezco al equipo de fiscales, los felicito y espero que sigamos así de bien.
Finalmente, candidato, ¿cuál es su mensaje para todos los colombianos?
Mi mensaje es que sí podemos hacer un cambio, sí podemos tener una sola Colombia para todos, sí podemos vivir en una Colombia con seguridad y con tranquilidad. Yo ya lo hice, lo hice en el gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala. Sé cómo se hace, tenemos la voluntad total y la capacidad para acabar con el control territorial de los grupos armados al margen de la ley. El narcotráfico es la gasolina de la guerra y eso es lo más grave que le puede pasar a esta sociedad, los niños y los jóvenes no pueden seguir viviendo con el narcotráfico, que se ha tomado los parques y los colegios. Ellos no pueden seguir consumiendo drogas, eso lo vamos a atacar, entonces hay que acabar la extorsión.
Voy a sacar adelante las banderas de Miguel, para que transformemos a Colombia, tengamos otra vez acceso al crédito, arreglemos los problemas de la salud, en fin, no tengo intereses políticos, no tengo nada más qué hacer en la vida que hacer que la vida de los colombianos cambie, que era lo que mi hijo Miguel quería, con la fuerza de él, por la fuerza de él y porque Colombia merece vivir en una situación mejor a la que nos ha tocado vivir durante estos últimos cuatro años.