Dos de los medios más influyentes de Estados Unidos, The New York Times y The New Yorker, publicaron en los últimos días los relatos del detrás de cámaras de sus entrevistas con el presidente Gustavo Petro, realizadas en medio de una escalada de tensión diplomática con el presidente estadounidense Donald Trump, tras la incursión militar de EE. UU. en Venezuela.

En ambos textos, los periodistas describen extensas esperas, cambios de agenda de última hora y un ambiente marcado por alertas de seguridad, rumores de amenazas y decisiones presidenciales tomadas sobre la marcha, antes de que comenzaran formalmente las conversaciones.

Ambos medios coinciden en que las entrevistas se desarrollaron en un momento de alta incertidumbre política y diplomática.

La entrevista del Times con Petro

De acuerdo con The New York Times, sus reporteros Max Bearak y Annie Correal aguardaron más de ocho horas en Cartagena para entrevistar al mandatario, bajo altas temperaturas y sin una confirmación clara de que el encuentro se realizaría.

Durante la espera, el presidente Petro publicó de manera constante mensajes en la red social X, en los que respondía a declaraciones de Trump y hacía referencias ideológicas al conflicto regional, incluyendo señalamientos en los que afirmó que los ataques del presidente estadounidense eran producto de un “cerebro senil” y que el “jaguar” latinoamericano había sido despertado por el imperialismo.

Según el diario, el retraso fue atribuido inicialmente a un supuesto avistamiento de una embarcación extranjera en aguas colombianas, información que posteriormente no fue confirmada.

El medio señala que ese episodio contribuyó a una percepción de alerta permanente alrededor del mandatario. “Parecía estar nervioso y actuaba como si lo estuvieran acorralando”, escribieron los periodistas.

Cuando finalmente se produjo la entrevista, el Times describe a un presidente visiblemente cansado, que habló durante casi dos horas y media, con largos pasajes dedicados a la historia de Colombia y a la relación con Estados Unidos.

Donald Trump invitó a Gustavo Petro a la Casa Blanca, durante la primera llamada telefónica entre los mandatarios, que tuvo lugar luego de amenazas de Washington de una posible acción militar contra Colombia. | Foto: El País

En ese diálogo, Petro reconoció que existía una amenaza real: “El riesgo existe”, afirmó, y señaló que dormiría en el Palacio Presidencial, junto a la espada de Simón Bolívar, por temor a convertirse en un objetivo militar.

Al día siguiente, el presidente contó que durante la llamada de 55 minutos con su homólogo estadounidense fue él quien ocupó la mayor parte del tiempo, con una extensa exposición sobre la guerra de Colombia contra los cárteles de la droga, que solo permitió la intervención del otro mandatario cuando la conversación estaba por concluir.

La entrevista de The New Yorker con Petro

Un relato similar aparece en The New Yorker, en un texto firmado por Jon Lee Anderson. El periodista contó que esperó durante varias horas en la Casa de Nariño mientras el presidente atendía reuniones de emergencia.

Primero, se le informó que Petro estaba reunido con el comandante de sus fuerzas de seguridad; luego, que había convocado a su gabinete tras recibir una nota de Trump invitándolo a Washington.

Anderson describió un contraste entre la tensión previa y el tono del encuentro, que tuvo lugar después de la llamada telefónica entre ambos mandatarios.

Según el reportaje, Petro se mostró tranquilo y conversó durante 90 minutos, mientras sus ministros esperaban en un pasillo.