La ruptura entre María Fernanda Cabal y Miguel Polo Polo, dos figuras del uribismo que hasta hace poco compartían cercanía política y personal, escaló esta semana a un enfrentamiento público en la red social X que parece dejar pocas posibilidades de reconciliación.

Lo que comenzó como diferencias internas por lealtades y candidaturas terminó en reproches directos y en una serie de mensajes que evidencian una fractura profunda entre ambos.

El choque más reciente ocurrió el martes 1 de septiembre, cuando Cabal, visiblemente molesta, calificó a Polo Polo de “desagradecido” en sus redes. La respuesta del exrepresentante no se hizo esperar: “Señora, avance, pase la página”, le dijo, y añadió que no debía ser “monotemática” por insistir en un asunto que, según él, ya había pasado hace un año.

Polo Polo fue más allá y reivindicó su decisión de apoyar la campaña presidencial de Abelardo De la Espriella, afirmando que ese fue el único candidato capaz de derrotar a la izquierda y que Cabal “no le alcanzó ni para competir”. “Por el cariño que alguna vez le tuve, se lo digo: estas cosas la desdibujan”, remató el joven político.

La enemistad entre ambos no es nueva ni improvisada, pues la relación se quebró cuando Polo Polo decidió sumarse sin titubeos a la campaña de De la Espriella, dejando de lado la aspiración de Cabal de consolidarse como la candidata única del uribismo.

En el entorno de la entonces senadora se hablaron de “traición”, “duelo”, “dolor” y “deslealtad”. El distanciamiento fue tal que, según testigos, ni siquiera se saludaban ni se miraban cuando se cruzaban en los pasillos del Congreso en la recta final de la pasada legislatura.

En diciembre de 2024, Cabal confesó en diálogo con SEMANA que la deslealtad de Polo Polo le había dolido más que la derrota interna frente a Paloma Valencia. Con la franqueza que la caracteriza, dijo entonces que él “le puso los cachos”, una expresión que marcó el tono personal del conflicto.

María Fernanda Cabal y Miguel Polo Polo | Foto: SEMANA

Desde entonces, Polo Polo intentó recomponer la relación: lo llamó, le envió mensajes por WhatsApp y buscó tender puentes, pero no logró revertir la distancia. Según allegados, sus intentos por explicar y justificar su cambio de lealtad no surtieron efecto.

Los reproches públicos incluyen además recordatorios de favores y apoyos pasados. Cabal ha sostenido que la curul de Polo Polo se la debía a ella, que lo apoyó en procesos judiciales y en momentos críticos como los escrutinios, y que incluso le prestó un apartamento en Chapinero.