Las nuevas mayorías del Senado aprobaron el proyecto de ley con el cual Colombia se suscribe al Acuerdo de Escazú. Con 74 votos a favor y 22 en contra, la discusión ahora pasará por dos debates en la Cámara de Representantes.


Sin embargo, la posible adhesión de Colombia a este tratado desató toda una tormenta política al interior del Congreso, donde el partido Centro Democrático se mostró como el principal detractor de esta iniciativa.

Incluso antes de la plenaria, la senadora María Fernanda Cabal discutió con varios ambientalistas. “Aquí no vuelve a haber un puente, un túnel, una obra civil, ni siquiera los indígenas y los negros van a tener prevalencia con su consulta previa, porque va a llegar una ONG a decir ‘usted está afectando el medioambiente’”, dijo la congresista sobre los supuestos peligros que tendría para el país sumarse al tratado.


Durante el debate, Cabal también defendió que “la soberanía de Colombia sí está en riesgo”. Y agregó que “Escazú es un gran engaño, que no suple la tragedia de los cultivos de coca que causan la muerte de activistas y líderes”.

Desde el partido Centro Democrático respaldaron esta posición y han realizado varios pronunciamientos en contra del Acuerdo. Según un video publicado por la colectividad, “la mayoría de asuntos que propone el acuerdo ya existen en el marco legal colombiano”.


“El acuerdo pone en riesgo nuestra soberanía nacional y da paso a las cortes internacionales para que interfieran en asuntos jurídicos del país”, aseguró la publicación del partido en redes sociales.

Otro partido que se apartó del proyecto fue Cambio Radical. De hecho, varios de sus senadores expresaron que esta ley llevaría a aumentar la inseguridad jurídica al país.

Entretanto, los planteamientos de la bancada de Gobierno se centraron en que la unión de Colombia al Acuerdo de Escazú ratifica que defiende la vida, el medio ambiente y es un mensaje positivo para los defensores ambientales del país.

El ponente, Iván Cepeda (Pacto Histórico), declaró que "en Colombia no existen herramientas legislativas, para proteger los derechos ambientales. Es necesario poner en marcha el Acuerdo de Escazú, el cual debe tener un trámite prioritario en ambas Cámaras".

El senador Armando Benedetti fue uno de los que celebró que “después de 4 intentos” se aprobara la ratificación del Acuerdo de Escazú. “El cambió llegó”, trinó.


En esa misma línea, Gustavo Bolívar aseguró que con este proyecto “renace el valor de la vida a nuestros líderes sociales”. 

¿Qué es el Acuerdo de Escazú?

Es un tratado desarrollado por 24 países de América Latina y el Caribe, que busca mejorar “el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe”.

De los 24 países que participaron en su desarrollo, solo 13 lo han ratificado. Aunque Colombia lo firmó, no lo ha ratificado y, por eso, no tiene efectos legales en el territorio nacional. 

Los países que ya ratificaron este tratado son Antigua y Barbuda, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Guyana, México, Nicaragua, Panamá, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Uruguay.

Además de la defensa de los líderes ambientales, la aplicación de políticas ecológicas, la garantía de derechos ambientales y el cuidado de la biodiversidad en medio de la emergencia climática son prioridades en este Acuerdo.