El panorama político en el Valle del Cauca se encuentra en un punto de máxima tensión tras el cierre del 99.33% del preconteo de las elecciones legislativas.

Esto se presenta porque hay una disputa por curul número trece del departamento, que actualmente estaría ocupando Jaime Arizabaleta, candidato por el Centro Democrático.

A pesar de que los datos preliminares de la Registraduría Nacional del Estado Civil lo ubican actualmente dentro de la corporación, el equipo de campaña del aspirante ha encendido las alarmas sobre posibles irregularidades que estarían ocurriendo en tiempo real durante las comisiones escrutadoras.

La situación ha escalado al punto de señalar directamente a estructuras tradicionales de la región.

A través de sus canales oficiales, el propio Jaime Arizabaleta ha denunciado públicamente que se estaría “cocinando un fraude” en el municipio de Jamundí. Según el candidato, no se estarían contando votos, lo que afectaría la cifra repartidora que actualmente le otorga el escaño frente a su rival más cercano.

Santiago Henao, integrante del equipo de trabajo del candidato, reforzó esta postura asegurando que defenderán lo que consideran un triunfo de la dignidad electoral. Henao manifestó que existen “mafias politiqueras” interesadas en arrebatar la credencial que el pueblo vallecaucano depositó a favor del número 113 en el tarjetón de la colectividad uribista.

La cifra que mantiene la expectativa es de aproximadamente 5.800 votos. Esa es la distancia que separa al Centro Democrático de perder su segundo escaño en la Cámara ante Jhon Fredy Pimentel, candidato del Partido de la U, quien aparece en el puesto 14 del preconteo. El sistema de cifra repartidora hace que cualquier variación mínima en los escrutinios oficiales pueda inclinar la balanza.

En este contexto, se ha solicitado a la ciudadanía una vigilancia permanente sobre los formularios E-14 y las actas de las comisiones. El llamado a “cuidar los votos” se ha vuelto una constante en las últimas horas, especialmente en zonas donde el flujo de información ha presentado inconsistencias entre lo reportado inicialmente y lo que se revisa en los pliegos electorales.

La tensión no es exclusiva del Valle del Cauca. El presidente Gustavo Petro y activistas como Amaranta Hank han instado a abogados voluntarios a presentarse en puntos estratégicos, como Corferias en Bogotá, para vigilar los escrutinios.

Esta presión masiva de juristas de diferentes sectores políticos añade una capa de complejidad al proceso que se adelanta en el Valle.

El equipo de Jaime Arizabaleta insiste en que no se dejarán arrebatar la curul en el escritorio. La instrucción para sus testigos es reportar cualquier anomalía detectada en las comisiones escrutadoras, donde se define legalmente la conformación del Congreso para el periodo 2026-2030. Al ser consultado por este medio, se espera que el candidato entregue pruebas que puedan apoyar su denuncia.