Convocar una asamblea constituyente si sus reformas no se aprueben en el Congreso, es la última brazada que está intentando dar el presidente Gustavo Petro para salir del pantano que representa para sus banderas la virtual derrota del proyecto de la salud y los intentos de la oposición para detener el debate de la pensional.

El anuncio lo hizo el pasado viernes en Cali ante cientos de indígenas que se agruparon en ‘Puerto Resistencia’, escenario del paro nacional del 2021 que le sirvió para catapultarse a la Casa de Nariño bajo la idea de construir un “gobierno del cambio”.

“Es un llamado desafiante y desesperado para medir cuánta fuerza puede tener esa idea en la opinión pública y electoralmente, pero también es una salida en falso viendo que sus reformas no tienen el ambiente político para pasar y menos lo va a hacer una convocatoria a una asamblea nacional constituyente”, analiza Carlos Charry, director del doctorado en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario.

Para el consultor político internacional Álvaro Benedetti, Petro “es un presidente atrincherado en su ideología, que ha sabido encontrar escenarios que favorezcan su discurso y por eso ese interés de ‘si no es por las vías legislativas convencionales, escalemos esto hacia una posibilidad de reforma institucional mucho más potente’”.

El mensaje del Mandatario fue claro: si sus reformas sociales se caen, “Colombia tiene que ir a una asamblea nacional constituyente”, es decir que modificaría la Constitución de 1991 y abriría las posibilidades a una reelección, una idea que criticó durante el gobierno Uribe, pero de la que ahora echa mano porque “considera que su capital político es suficiente para tramitarla con su base electoral”.

Gustavo Petro planteó una asamblea nacional constituyente desde Puerto Resistencia. | Foto: Cortesía Presidencia

Además, dice Benedetti, ese discurso se debe a la recurrente actitud de Petro por fortalecer sus bases: “El terreno de la agitación le favorece porque, a pesar de que tiene a medio país en contra, hay otra mitad que considera que está haciendo las reformas convenientes y que está actuando en conformidad a su propósito político y, en consecuencia, lo quiere ver altivo en relación con esa intención”.

¿Es posible una constituyente?

Las fuentes consultadas coinciden en que no es posible realizar una constituyente, porque es una propuesta peligrosa, como se evidencia en el terremoto político que causó su anuncio. Además, es un proyecto que, como cualquier otro, debe pasar por el Congreso y, si las reformas del Ejecutivo están en el limbo, menos le aprobarán una iniciativa de esa magnitud.

“En Colombia no existe un ambiente político favorable para hacer una nueva Constitución, es decir que, de presentar la propuesta, implicaría otro desgaste para el Gobierno, porque no tiene los apoyos para pasar las reformas que ya presentó y muy probablemente las que presente hacia futuro”, indica Carlos Charry.

“No veo que sea factible y menos a dos años de elecciones. Otro escenario habría sido si la reforma se hubiese propuesto en los primeros seis meses del Gobierno, pero estamos a puertas de llegar a la mitad del periodo y creo que va a ser bien difícil, sobre todo en el trámite legislativo”, opina Benedetti.

Ocho de los catorce senadores de la Comisión Séptima del Senado firmaron una ponencia de archivo para la reforma a la salud. | Foto: COLPRENSA ©

¿Tendrán futuro sus reformas?

El panorama para los intereses de la Casa de Nariño no pintan nada bien. De ahí la “desesperación” del Mandatario por presionar la aprobación de sus iniciativas, luego de que ocho de los catorce senadores de la Comisión Séptima, donde debe iniciar el trámite de la reforma a la salud, firmaran una ponencia de archivo, provocando su virtual derrota.

Si bien aún falta que se debata su hundimiento, y a pesar de que el oficialismo le ha dado fuerza a la concertación de un proyecto alternativo presentado en esa comisión por el senador de la Alianza Verde Fabián Díaz, la iniciativa se está quedando sin posibilidades de ver la luz.

“Bajo ninguna condición apoyaría una iniciativa en ese sentido, sería una irresponsabilidad. Ya el Legislativo no tiene espacio para analizar un proyecto de esta envergadura con el tiempo que se requiere. Una reforma alternativa, de llegar a ser aprobada, solo sería por ‘pupitrazo’”, anota el senador del Centro Democrático Miguel Uribe.

De hecho, Charry explica que los apoyos que tiene en este momento Petro “son los de su propio partido y algo de votos ‘verdes’ y liberales, pero en ninguno de los casos, y con excepción de su propia colectividad, tiene una bancada que esté a favor de sus reformas. Va a ser muy difícil”.

Además, el representante a la Cámara Duvalier Sánchez explica que las posibilidades de que ese proyecto salga adelante son casi nulas, puesto que la ponencia de archivo tiene ocho firmas, más el voto a favor del Partido Mira, entonces “le quedarían solo cinco apoyos al Gobierno”.

Y añade que, a pesar de que se presente una reforma alternativa como lo ha planteado el Ejecutivo, por norma se debe votar primero la ponencia negativa, así que esa iniciativa consensuada no se alcanzaría a debatir”.

Para Uribe, es un hecho que la reforma a la salud “tiene los días contados. Este ha sido un ejercicio juicioso que hemos hecho desde la oposición y que, con ayuda de la ciudadanía en las marchas, se ha fortalecido. El mensaje es claro para el Gobierno, no queremos su reforma porque es inconveniente e inconstitucional”.

La reforma pensional iniciará su debate mañana.(Colprensa-Prensa Senado | Foto: El País

¿Y para la pensional?

A diferencia de la de salud, la pensional ya tiene fecha de inicio de debate y sería mañana, luego de que el pasado miércoles se lograra completar el quórum, que había sido torpedeado por la oposición, y se pudieran votar los impedimentos de los senadores.

“La reforma pensional tiene más posibilidades de salir, porque tiene un pilar solidario en el cual dos millones de adultos mayores que no tienen pensión podrían pasar de un programa como Colombia Mayor, que le da $80.000 mensuales a esas personas, a más de $ 240.000″, dice Sánchez, de la Alianza Verde.

De acuerdo con él, Charry indica que quizás haya más posibilidades de que esa iniciativa tenga un futuro próspero; sin embargo, “lo que devela el capítulo de la reforma a la salud es que las relaciones entre el Gobierno y el Parlamento están muy fracturadas”.

Y agrega que “lo mismo que ha acontecido con otros proyectos va a ocurrir en la reforma pensional y en la laboral y probablemente en cualquiera que el Ejecutivo proyecte que tenga rango de reforma constitucional”.

“El principal problema que veo en la discusión de la pensional es que se aceptó un mensaje de que esta es la reforma ‘menos grave’ y eso no es así. El Ministro de Hacienda ha dicho que, si se aprueba, el Gobierno que esté en 2070 tendrá que hacer otra reforma pensional y, de paso, una tributaria, para solucionar el problema fiscal que esta iniciativa genera”, comenta el senador de Cambio Radical David Luna.

Lo cierto es que con el desvanecimiento de las reformas también se empieza ver a un presidente más urgido por endurecer su discurso, con lo que logra únicamente desgastar su imagen, ahuyentar posibles apoyos y polarizar más el país, concluyen analistas.