El candidato presidencial Abelardo de la Espriella volvió a referirse a su participación en debates de cara a las elecciones de 2026 en Colombia, dejando clara su postura sobre con quiénes aceptaría medirse en escenarios públicos.

De la Espriella, quien ha mantenido una postura de derecha radical y crítica frente al actual gobierno de Gustavo Petro, manifestó que no está dispuesto a participar en debates “multitudinarios” donde se diluyan las ideas. Para el precandidato, el ejercicio democrático debe ser un cara a cara entre visiones opuestas y con personajes que tengan posibilidades reales de llegar al poder.

Abelardo de la Espriella señaló que quiere ir a debates con los candidatos que lideran las encuestas. | Foto: El País

Desde su perspectiva, solo consideraría debatir con los candidatos que lideran las encuestas y tendrían mayores posibilidades de ganar; entre esos nombres está: Iván Cepeda, Paloma Valencia, Sergio Fajardo y él mismo. “De ahí para abajo eso no tiene sentido, hombre. Lo que va a haber es un desespero de la mayoría que no tiene opciones para tratar de figurar atacándonos”, afirmó el aspirante, quien calificó como un “circo” los debates de 14 candidatos.

“Yo no voy a ir a debates a perder el tiempo con candidatos que marcan el 0.1% en las encuestas”, habría sugerido el jurista, dejando entrever que su estrategia de comunicación política se centrará en los pesos pesados de la contienda. Según su visión, los debates deben servir para que el ciudadano identifique con claridad quién tiene la capacidad de mando y quién no.

Sobre el esperado debate con su mayor contrincante, Iván Cepeda, quien recientemente aceptó el reto de confrontar ideas bajo la condición de llevarlo a cabo sin insultos ni ataques directos al presidente Gustavo Petro, De la Espriella se mostró confiado y aseguró que por su parte no pondrá condiciones técnicas para el encuentro.

Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella | Foto: SEMANA

“Que escojan cómo… es más, que lleve los papelitos, que lleve a alguien que le sople. Yo no tengo problema con eso”, afirmó el abogado, restando importancia a los preparativos logísticos y enfocándose en su capacidad de argumentación.

Sin embargo, para el jurista, las condiciones impuestas por el candidato de izquierda son una muestra de cinismo: “Él sí puede maltratar al Gran Colombiano (Uribe)… pero uno no puede decir las cosas malas de Petro. No solamente resultó cínico, sino también cobarde”.

Y agrego que “esto no es un juego de niños ni de personajes de cristal. Aquí el que no tenga cuero y resistencia para aguantar lo que esto implica, que se dedique a otra cosa”.

Para el candidato, el país debe elegir entre lo que él denomina “el modelo de la libertad o el modelo del caos”, y asegura que los debates deben servir para que el ciudadano identifique con claridad quién tiene la verdadera capacidad de mando.