En una alocución presidencial pronunciada la noche del domingo 13 de septiembre, el presidente Abelardo De La Espriella detalló el alcance de las medidas de emergencia y los recursos destinados al Valle del Cauca tras el terremoto del 10 de agosto, que dejó a miles de familias afectadas y provocó daños significativos en infraestructura habitacional, educativa y productiva de la región.
El mandatario presentó un balance de inversiones y programas que, según su gobierno, buscan no solo reparar los daños materiales sino restablecer la vida cotidiana de las comunidades golpeadas.
De La Espriella anunció el mejoramiento de 110 viviendas en Buga con una inversión de 2.500 millones de pesos, y destacó la colaboración de la Fundación Argos, que además de destinar viviendas rurales para Pueblo Nuevo y otros corregimientos afectados, donará 1.000 viviendas, de las cuales 200 estarán destinadas al Valle del Cauca para familias de Argelia, El Águila y El Cairo.
El presidente añadió que se están gestionando otras 3.000 viviendas para ampliar la respuesta habitacional en la región.
En materia de vivienda rural, el Gobierno informó la asignación de 265 millones de pesos en subsidios que permitirán soluciones habitacionales a 34 familias de Caicedonia y 30 de Alcalá. Estas cifras, explicó el jefe de Estado, forman parte de un paquete más amplio de atención que combina recursos públicos y aportes de fundaciones privadas para acelerar la recuperación.
La reconstrucción, subrayó De La Espriella, incluye la recuperación de la infraestructura educativa. Para Buga ya están gestionados 23.000 millones de pesos destinados a reconstruir los bloques afectados de la Institución Educativa Agrícola ITA.
En Quimbaya, en el departamento del Quindío, se prioriza la reconstrucción de dos instituciones educativas con riesgo inminente de colapso, con una inversión estimada en 10.000 millones de pesos que beneficiará a más de 1.500 estudiantes.
El presidente también puso énfasis en la protección del empleo y el apoyo a los pequeños negocios, sectores que han sufrido un fuerte impacto por el sismo. Para el Valle del Cauca se activó un paquete de más de 40.000 millones de pesos para apoyar a microempresarios, comerciantes y prestadores de servicios turísticos.
De ese monto, cerca de 25.000 millones se canalizarán en créditos a través de entidades bancarias, y 9.289 millones se destinarán como capital semilla de programas de impulso para 1.858 establecimientos comerciales afectados.
En el Quindío, el Gobierno destinó 2.000 millones a través de Fontur para la recuperación de 107 establecimientos turísticos en Filandia y Circasia, y 1.000 millones adicionales de programas de impulso para microempresas y negocios informales, con apoyos de hasta 5 millones de pesos por beneficiario.