El representante a la Cámara por el Centro Democrático, Daniel Briceño, expuso la actualidad política que define la conformación de las mesas directivas en el Congreso de la República.
En declaraciones a Blu Radio, el congresista explicó la distribución del Congreso ante el cambio del mandato y el inicio de las nuevas sesiones parlamentarias, detallando el impacto que las decisiones de su colectividad tienen sobre la estructura de control administrativo.
De acuerdo con el análisis presentado por Briceño, el Centro Democrático decidió priorizar de manera exclusiva la postulación y obtención de la presidencia del Senado de la República, promoviendo para este cargo al senador Honorio Enríquez.
Esta decisión estratégica implicó el congelamiento y posterior retiro de la postulación del propio Briceño para ejercer la presidencia de la Cámara de Representantes.
El legislador señaló que la ausencia de una candidatura de su partido en este espacio generó un vacío de representación y de coordinación, el cual ha sido ocupado por sectores políticos afines al petrismo.
Siendo así, Briceño identificó como actores principales de este proceso a funcionarios del sector que denomina “conservatismo petrista”.
Mencionó directamente al representante Nicolás Barguil, de quien afirmó que mantiene su vinculación y ejercicio político en concordancia con las directrices del gobierno saliente.
“Yo te puedo decir hoy sin temor a equivocarme que Nicolás Barguil sigue siendo petrista en este momento. No es que ni siquiera se ha retirado, sigue siendo y sigue ejerciendo como petrista”, afirmó el representante.
Asimismo, el congresista vinculó a esta dinámica al actual secretario general de la corporación, Jaime Luis Lacouture, y al representante Cuello, señalando que la conjunción de estas fuerzas resultará en la entrega de los cargos de la presidencia, vicepresidencia y demás dignidades de la mesa directiva de la Cámara a sectores de oposición al nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella.
Finalmente, el representante se refirió al estado de las relaciones bilaterales entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el mandatario electo De La Espriella.
Briceño descartó la existencia de un distanciamiento de carácter definitivo entre ambos líderes, reportando que, tras el periodo de tensiones naturales derivado del proceso electoral, se han restablecido las comunicaciones por vía telefónica bajo parámetros de cordialidad.
Tras finalizar su aspiración a la presidencia de la Cámara, Briceño confirmó que presentará su candidatura para integrar la Comisión de Investigación y Acusaciones de la corporación.
Por su parte, con el paso de los días y sin que aún se posesione, el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ya está prendiendo las alarmas en el Congreso, frente a los eventuales cambios constitucionales que llevaría para poder hacer realidad temas como el fin de la Justicia Especial de Paz (JEP), de la cual puso como uno de sus ejes de campaña.
Con información de Colprensa.