En medio de las protestas frente al Museo Nacional de Colombia, provocadas por el desmonte de una serie de obras y piezas de exposiciones históricas que el Ministerio de Cultura realizó de forma selectiva y sin seguir ningún proceso curatorial artístico, se conoció que el Congreso de la República citará a debate de control a la ministra de Cultura, Paola Holguín, quien ha defendido la medida implementada en el recinto museal.
Así lo anunció la senadora Jennifer Pedraza Sandoval, declarada en oposición el gobierno del presidente De la Espriella, quien en la mañana de este domingo, 18 de octubre, mientras cientos de personas se reunían en un plantón para manifestarse afuera del Museo Nacional, confirmó en su cuenta de X que “citaré a debate de control político a la ministra de las Culturas, Paola Holguín, por la censura a la que está sometiendo al sector”.
También señaló que en el debate no solo abordarán esto, la funcionaria deberá además dar explicaciones por “las mentiras en su hoja de vida, los nombramientos en su cartera que no cumplen los requisitos para ocupar sus cargos y las convocatorias suspendidas. La ministra le debe muchas respuestas al país”, insistió Pedraza.
Desde su llegada al poder, De la Espriella anunció una “batalla cultural”, discurso que su ministra, Paola Holguín continuó reproduciendo en sus intervenciones y declaraciones. Durante la reciente visita de De la Espriella al MinCultura, enfatizó que “desde aquí va a empezar la contrarrevolución cultural, con un equipo como ustedes”.
“Vamos a emprender una lucha abierta, decidida y patriótica contra el wokismo, que no es más que una corriente ideológica que apunta a transformar los fundamentos morales, culturales y sociales de Occidente (los valores, la tradición familiar, la identidad nacional y la libertad individual), para imponer en reemplazo un modelo absurdo que han querido imponer en Colombia: el modelo de colectivos, denominaciones y grupos concentrados en la promoción del relativismo moral”, así expuso el presidente.
En el mismo, ordenó que “no vamos a permitir que se promueva el terrorismo. Aquí nunca más los terroristas tendrán un lugar como si de próceres de la patria se tratara. Le he dado instrucciones a la señora ministra para que toda esa oda al terrorismo, en la que aparecen Pizarro y demás terroristas, desaparezca de los lugares públicos. No lo voy a aceptar y eso es precisamente lo que hemos venido a enfrentar. No acepto la apología del terrorismo. En este Gobierno se acabó”.
Al día siguiente de haber dicho esto, el viernes 16 de octubre, según reportó el medio La Silla Vacía, un equipo del Ministerio de Cultura, encabezado por el secretario general Julián Sterling, sin ninguna formación artística o museológica, ingresó al Museo Nacional y desmontó de forma selectiva al menos 30 obras y piezas de exposiciones referentes a la historia de los procesos sociales y políticos de Colombia, en particular de la salsa ‘Hacer sociedad’.
Son obras y objetos históricos (fotos, afiches, documentos, entre otros) de movimientos por la defensa de los derechos de las mujeres, población LGBTIQ+, de los procesos de Paz con el M-19 y las FARC, del exterminio de la UP, y de los líderes políticos asesinados entre las décadas del 80 y 90 como Carlos Pizarro, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, y una muestra del proceso constituyente del 91.
La ministra publicó ese día un extenso mensaje en su cuenta de X, que no de forma oficial como comunicado del MinCultura, defendiendo el acto calificado como censura oficial por sectores culturales, artísticos y de oposición.
“El Museo Nacional NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización, tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición”, planteó y sustentó esto en el artículo 44 de la Constitución del 91, cuyo proceso estaba ilustrado en la exposición que mutilaron.
Ante esto, la investigadora del conflicto, Martha Nubia Bello, dejó en evidencia una contradicción del Gobierno que desmonta obras que califica como “apología del terrorismo”, cuando exhibe en sus pronunciamientos cadáveres.
“Para justificar el autoritarismo y el negacionismo que quieren imponer en el Museo Nacional, la ministra de incultura dice que el Museo: ‘NO puede ser un espacio de apología al delito o revictimización’. Pero exhibir cadáveres, caminar entre los muertos y andar con pistola en cinto les debe parecer de lo más pacífico y poético”, cuestionó Bello.
Por su parte, el crítico Elkin Rubiano, reivindicó el artículo 20 de la Constitución donde se consagra el derecho a la libre expresión, manifestó en su cuenta de X que “una orden presidencial bastó para retirar decenas de piezas del Museo Nacional. ¿Dónde quedaron los procedimientos curatoriales, la protección del patrimonio y la prohibición legal de censura?“.