Luego de recibir su credencial como nuevo presidente de la República, una de las primeras decisiones tomadas por Abelardo de la Espriella fue comenzar a tender puentes con la rama judicial.

Con ese propósito, el presidente electo sostuvo un encuentro con magistrados de las Altas Cortes del país, en una agenda que se desarrolló pocas horas después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le entregó la certificación que lo acredita como jefe de Estado para el periodo 2026-2030.

Según se conoció, la intención del nuevo mandatario fue abrir una interlocución distinta con el poder judicial, en medio del inicio de su transición hacia la Casa de Nariño y con la mirada puesta en recomponer la relación entre el Ejecutivo y las cortes.

La reunión fue gestionada por el exsenador y expresidente de la Cámara Rodrigo Lara, uno de los hombres más cercanos a de la Espriella y cuyo nombre incluso ha empezado a sonar como posible integrante del futuro gabinete ministerial.

Tras salir del acto en el que recibió sus credenciales, de la Espriella se dirigió al Palacio de Justicia, en el centro de Bogotá, en medio de un fuerte esquema de seguridad.

En ese lugar adelantó una agenda que se extendió durante cerca de tres horas y en la que estuvo acompañado por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, así como por Lara.

Los encuentros se llevaron a cabo a puerta cerrada y tuvieron un carácter “informal”, según fue calificado por ambas partes. El primero de ellos fue con la presidenta de la Corte Constitucional, la magistrada Paola Meneses. Después, el mandatario electo se trasladó a la Corte Suprema de Justicia, donde se reunió con el vicepresidente de esa corporación, Hugo Quintero Bernate. La agenda concluyó en el Consejo de Estado, con su presidente, el magistrado Alberto Montaña.

Antes de ese recorrido por las Altas Cortes, De la Espriella también sostuvo una conversación telefónica con la presidenta del Consejo Superior de la Judicatura, Mary Lucero Novoa.

Ese contacto, de acuerdo con lo informado, permitió avanzar en un canal de interlocución con una de las entidades clave para el funcionamiento de la justicia en Colombia, particularmente en asuntos relacionados con la administración judicial, el fortalecimiento institucional y el acceso de los ciudadanos al sistema.

Sede de las altas cortes en Bogotá.

“El mandatario entiende que no hay orden sin justicia, ni justicia sin instituciones fuertes, independientes y respetadas. La Rama Judicial contará con una relación seria, transparente y ajustada a la Constitución”, precisó la oficina de prensa del electo presidente.