El martes pasado, Iván Cepeda aceptó la derrota ante Abelardo de la Espriella, lo que confirmó a este como presidente de Colombia por los próximos cuatro años.

Con solo un punto porcentual de diferencia ante el candidato oficialista, el Gobierno del derechista comenzará con un país en el máximo grado de polarización.

¿Qué tanto margen de gobernabilidad se avizora para este comienzo de su presidencia?

Para el analista político Yann Basset, esta circunstancia, sumada al hecho de que Abelardo contará con el aval de partidos como el Centro Democrático y Salvación Nacional, podría significar que logre una coalición que se prolongue en el tiempo mucho más de lo que lo hizo la de Gustavo Petro, que incluyó a partidos como el Liberal y el Conservador, pero que se sostuvo solo durante los primeros ocho meses de gobierno.

El discurso de aceptación de De la Espriella dejó de lado comentarios altisonantes en contra de la oposición. | Foto: COLPRENSA ©

“De la Espriella tiene toda la posibilidad de tener una coalición en el Congreso. Sin embargo, es una coalición que va a necesitar negociaciones. Seguramente De la Espriella va a tener que hacer concesiones, a pesar de que hizo toda su campaña diciendo que iba a gobernar en contra de los de siempre”, dice en relación con la apuesta de ‘outsider’ que intentó mantener durante los meses en que hizo proselitismo a favor de su candidatura.

Por su parte, el consultor internacional Álvaro Benedetti hace alusión al carácter transaccional inherente a la relación de los gobiernos y el Congreso, un hecho del que no estará exento De la Espriella a la hora de pensar en una posible coalición de cara a sacar adelante sus políticas.

“Una de las cosas por descubrir es cómo el gobierno de Abelardo va a tener la posibilidad de poner esos debates sobre la mesa, sin que esto signifique ceder enteramente a los caprichos y los vaivenes de los congresistas”, afirma.

Y añade que es bastante probable que durante su primer año de mandato se presente un número importante de reformas para que, ayudados por los buenos vientos que suele traer ese momento presidencial inicial, puedan ser aprobadas.

En este sentido, una de las promesas de campaña de De la Espriella que más polémica ha desatado implica la reducción de un 40 % del Estado, a través de la fusión de ministerios que actualmente funcionan de manera independiente.

Frente a esto, Alejandro Sánchez, profesor del programa de Ciencia Política de la Universidad Javeriana de Cali, sostiene que la difícil situación fiscal del país, que se agudizó luego de que Petro decidió suspender la regla fiscal, no le daría el margen de maniobra suficiente para seguir adelante con el plan de reducir la proporción del Estado.

“Creo que el nivel de endeudamiento, lejos de disminuir, va a aumentar, por lo menos en el primer año, que será uno bastante difícil para el Gobierno entrante”, plantea.

Sin embargo, Sánchez recalca que los ahorros en materia fiscal que pueda hacer pasarán por la futura fusión de entidades y ministerios.

Como parte de las decisiones que De la Espriella ha anunciado en estos primeros días está la conformación de su gabinete. Entre los nombres que se han barajado se encuentran perfiles que no se han destacado por su experiencia en política sino que tienen un corte más técnico, a pesar de que no ha faltado la mención de figuras claves en el panorama nacional como el exsenador liberal Mauricio Gómez Amín, el exalcalde de Bucaramanga Jaime Andrés Beltrán y el del exsenador Rodrigo Lara, quien este viernes ya fue anunciado como titular de Interior.

Debido a que en el preconteo la diferencia fue de menos del 2 %, no fue sino hasta el escrutinio que el oficialismo aceptó la derrota. | Foto: Colprensa

Carlos Charry, PhD en sociología y profesor de la Universidad del Rosario, explica cuál podría ser el objetivo tras la conformación del equipo de gobierno: “Puede ser un gabinete mixto, que en algunos ministerios ponga a personas de un corte más político, como lo puede ser el Ministerio del Interior y en otros, como el de Hacienda, ubique a personas con una gran experiencia académica y técnica”.

Por su parte, el analista político Alejandro Echeverry considera que este tipo de decisiones ponen en entre dicho otra de las apuestas de Abelardo de la Espriella, una de cuyas banderas principales era la de los ‘nunca’, en referencia a quienes no habían hecho parte de la política, ahora que requiere de funcionarios con experiencia en el ámbito de la política menuda.

“Hay cargos para los que ha sonado gente que ha gobernado, que conocen históricamente cómo funciona el Estado, su burocracia, saben dónde están los recursos y para quién deben ir destinados, así como generar mecanismos de control que les permitan de alguna manera recuperar el orden que perdieron con Gustavo Petro”, dice.

Cepeda y el peso de la oposición

Con menos de 251.854 votos de diferencia, Iván Cepeda se erige ahora como la máxima figura de la oposición en Colombia.

El excandidato y ahora senador sacó un total de 12.708.312 sufragios, la mayor votación de un candidato de la izquierda en la historia del país.

Esto, y el hecho de que en las elecciones a Congreso su partido, el Pacto Histórico, se hizo con la mayoría de curules, obliga a De la Espriella a matizar algunos de los mensajes que promulgó durante su campaña, en los que aseguraba que iba a ‘destripar’ a la izquierda.

Según el analista Basset, la reciente campaña a la Presidencia dejó en evidencia el alto nivel de organización del partido de oposición, y con ello el reto que enfrentará el mandatario electo.

“Va a tener una oposición fuerte en el Congreso y más allá de este espacio, porque el Pacto Histórico es una fuerza política muy organizada, algo que hemos visto en la campaña para la segunda vuelta en particular, además de mucha presencia en buena parte del territorio. Eso promete una oposición activa en el Congreso y también en la calle”, sostiene.

Con más de 12 millones de votantes, Iván Cepeda llegará al Congreso como una de las figuras más importantes de la oposición en Colombia. La relación con Gustavo Petro definirá la fuerza de su colectividad a futuro. | Foto: SEMANA

En el caso de Cepeda, cuya votación lo deja con mayor impulso frente al líder natural de la colectividad, el presidente Gustavo Petro, Carlos Charry opina que esta transición podría no ser tal y, por el contrario, convertirse en un problema al interior de la izquierda.

“Gustavo Petro puede ser un factor que desplace a Iván Cepeda, al sentir que puede haber condiciones para un segundo periodo presidencial y vuelva a competir hacia el 2030”, explica, y añade que la vigencia que esto requeriría lo podría llevar a competirle a Cepeda a la hora de estar al frente de luchas que ya ha tenido en su periodo presidencial, como la reforma constitucional y la transición energética.

Esto también, explica Alejandro Sánchez, se podría convertir en un reto para la administración de De la Espriella: “Una de las grandes dificultades que va a tener el Gobierno tiene que ver con la dificultad de saber a ciencia cierta con qué izquierda va a interlocutar. Por un lado, tendremos a Iván Cepeda, que es un político que aglutina a sectores específicos de la izquierda, pero también tendremos a Gustavo Petro, que saldrá desde el primer momento a ejercer como una personalidad pública de enorme importancia”.

Para el analista, estas circunstancias disminuyen las posibilidades de que el nuevo presidente cambie el discurso altisonante y de carácter mediador que tendría que tener con la oposición, a menos de que la izquierda logre zanjar estas diferencias actuales y se convierta en una fuerza suficiente para poner en peligro la agenda que busque imponer De la Espriella, especialmente en los asuntos relacionados con la seguridad nacional.