A casi una semana de que el Gobierno Petro llegue a su fin, se han destapado denuncias sobre el actuar de la joven Juliana Guerrero, quien ocupó cargos estratégicos, principalmente en el Ministerio del Interior.

Además de las acusaciones de haber obtenido títulos universitarios falsos en la Fundación de Educación Superior San José y que actualmente hay un proceso penal al respecto en la justicia ordinaria, recientemente salió a la luz una presunta red de contratos que ella habría liderado.

Su llegada a la Casa de Nariño no se dio al azar ni por casualidad, sino por vínculos con el activismo regional y una serie de eventos coyunturales.

Juliana Guerrero firmó contratos con el Estado, pese a su falta de experiencia y la ausencia de un título profesional.

Según lo revelado por la emisora Blu Radio, la relación de Guerrero con el proyecto político petrista inició en el año 2022 en medio de la campaña presidencial del hoy mandatario. Tanto Juliana como su hermana Verónica se desempeñaban como líderes de las juventudes que impulsaban la candidatura de Gustavo Petro en el Cesar.

En ese entonces, ambas jóvenes establecieron relaciones con personas cercanas al jefe de Estado, principalmente René Hernández, quien en la administración saliente ha ejercido cargos como director de Consulta Previa.

Aunque las hermanas Guerrero residían en Valledupar, hace aproximadamente dos años debieron mudarse a Bogotá por amenazas de muerte como consecuencia de su activismo político a favor del petrismo en su región natal.

En la capital se instalaron principalmente en el barrio Santa Fe, exactamente en una habitación desde donde se pusieron en contacto vía telefónica con una persona cercana al presidente Petro para pedir un auxilio por su condición de vulnerabilidad.

Las hermanas Juliana y Verónica Guerrero tuvieron cargos en el Gobierno Petro. | Foto: SUMINISTRADO A SEMANA API

Dicha persona, cuando se reunió con el jefe de Estado, le recordó que las dos jóvenes apoyaron contundentemente su candidatura en el Caribe, lo que llevó a que Petro diera la luz verde para ofrecerles una ayuda por medio de vinculaciones laborales en la rama Ejecutiva.

A Juliana le asignaron un contrato en el Ministerio del Interior, mientras que a Verónica la vincularon en Colombia Compra Eficiente, entidad adscrita al Departamento de Planeación Nacional.

No obstante, el momento en que Juliana Guerrero obtuvo acceso al poder fue cuando, junto a su hermana, logró obtener una cita privada con el presidente en su despacho para informarle sobre una trama de corrupción al interior de Colombia Compra Eficiente.

Aunque logró un vertiginoso ascenso con cargos como enlace territorial y jefa de gabinete en el Ministerio del Interior en un tiempo rápido, vino un descenso tras los escándalos que se hicieron conocer a la opinión pública.