(Colprensa - 28 de julio de 2026)
Con el mandato de Gustavo Petro a horas de cerrar, la Casa de Nariño fue escenario este martes de un encuentro inusualmente cordial entre el presidente saliente y Hugo Guevara, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, quien le presentó sus credenciales. Lejos de los episodios de tensión que marcaron cuatro años de una relación bilateral llena de altibajos, el diálogo se centró en los resultados del Gobierno en materia de cultivos ilícitos.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, fue el encargado de revelar los detalles tras la reunión. La primera confirmación fue un dato que muchos esperaban: la lista OFAC, que tiene en sus registros al propio Petro y que ha sido fuente de tensión diplomática, no fue parte de la conversación.
“Lo que el Presidente le habló al nuevo embajador encargado de los Estados Unidos es sobre la lucha contra el narcotráfico de lo que ha hecho este gobierno. Pero básicamente se centró en la sustitución de cultivos, donde ya hay 32 mil familias que están en ese programa y que son más o menos 43 mil hectáreas las que se han sustituido”, explicó Benedetti.
Desde el inicio de su mandato, el Gobierno Petro apostó por un modelo antidrogas basado en la sustitución voluntaria, en lugar de la erradicación forzada o la aspersión aérea con glifosato. Esa postura generó roces repetidos con Washington, que históricamente ha presionado por métodos más agresivos de erradicación. La reunión de este martes, sin embargo, tuvo otro tono.
Según Benedetti, los números respaldan la apuesta: las hectáreas cultivadas de coca vienen bajando de forma sustancial y el programa de sustitución ya vincula a más de 32.000 familias, con cerca de 43.000 hectáreas reconvertidas a cultivos lícitos. “Lo bueno de esto es que no ha sido un mecanismo forzado ni ha sido con la aspersión, y lo mejor es que ha sido con sustitución de cultivo”, subrayó el ministro.
El cierre de la relación entre el Gobierno Petro y Washington resulta más amable de lo que muchos esperaban, dada la cadena de fricciones acumuladas en cuatro años: desde la crisis por los vuelos de deportados en enero de 2025, que llevó a Petro a anunciar aranceles de represalia, hasta su inclusión en la lista OFAC meses después, con reacciones encendidas del mandatario. Benedetti reconoció que hubo momentos de tensión, pero los enmarcó como parte de un diálogo que, en su lectura, terminó en buenos términos.
Guevara asistió al encuentro como representante temporal mientras Washington define al sucesor del embajador saliente. El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, que tomará posesión en los próximos días, hereda así una relación bilateral que, al menos en sus últimas horas bajo Petro, optó por la cortesía diplomática sobre el altercado.