Estas son preguntas que a mí me asaltan prácticamente todos los días.
¿Por qué nuestra especie no ha encontrado el camino de la convivencia en paz?
¿Por qué maltratamos a las otras especies y no cuidamos nuestros recursos naturales?
¿Por qué insistimos en los odios por las diferencias políticas e ideológicas?
¿Por qué juzgamos permanentemente a otros por sus credos y su espiritualidad distinta?
¿Por qué no sabemos ‘repartir la torta’ de manera más justa y equitativa?
¿Por qué existe tanta desigualdad, hambre y pobreza material y espiritual?
¿Por qué Caín mató a Abel si era su hermano y porque Eva y Adán siendo perfectos ‘la embarraron’?
¿Por qué existen las divisiones, fronteras de países, si todos somos habitantes de la tierra
¿Por qué existen enfermedades y depresiones, cuando toda la creación es perfecta?
¿Por qué insistimos en maltratar la Pachamama, con minería y extracción de su sangre?
¿Por qué la prepotencia de unos y el maltrato al prójimo, sintiéndonos más y superiores?
¿Por qué ensuciar las aguas que bebemos y el aire que respiramos nosotros y los otros?
¿Por qué mirar solo lo malo, cuando hay lo bueno. los errores, pero también las virtudes?
¿Por qué infundir miedo en otros y manipular la información en redes para hacerlo?
¿Por qué la envidia, la codicia, la descalificación, las comparaciones, porque la rabia?
¿Por qué las peleas entre hermanos y padres por la codicia de querer más y más?
¿Por qué ‘mover cercos’ para acumular más tierras y desplazar más gente inocente?
¿Por qué los monocultivos y no permitir que la tierra respire y produzca variedad?
¿Por qué el amor al poder que permite dictadores y personas que no quieren soltarlo?
¿Por qué mirar por ‘encima del hombro’ y no ‘la viga en nuestro propio ojo’?
“El que esté libre de no haberla embarrado, que tire la primera piedra”.
“Perdonamos y perdónanos, ama a tu enemigo como a ti mismo” ¡¡¡¡Grande, Jesús!!!
Creo que todos nosotros en estos momentos nos hacemos estas preguntas. Estas reflexiones no tienen color ni bandera política o religiosa… No a las polaridades, si al equilibrio.
Soñemos que estemos en capacidad de corregir y aprender de los errores y direccionar nuestro timón hacia puertos más seguros y mareas más apacibles, aprendiendo de las tormentas y de la oscuridad que son la manera de ver la luz y la paz. La tolerancia y el respeto son esenciales para el camino que por momentos se pone escarpado.
Seguramente no estamos solos en este vasto universo y esperemos que Dios y lo invisible, el gran misterio, nos ayuden, hay que tener Fe y poder mirar hacia arriba y no solo hacia abajo.
Todos somos hermanos de una misma especie y todos y todas tenemos los mismos derechos, igual que las otras especies.
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Posdata. “Abracen los cielos y llueva de lo alto bienhechor roció como riego santo” Isaías 45.8
Propongo, por qué no recobramos nuestra inocencia y capacidad de asombro de nuestra infancia, ¡¡¡que se puede, se puede!!!