En Colombia, donde cinco millones de personas opinan como politólogos y expertos electorales, fue una gran noticia que a las toldas izquierdistas de don Iván Cepeda Castro llegara el comandante del Partido Liberal: el santandereano Juan Fernando Cristo, alumno preferido de Juan Manuel Santos y ahora de Iván Cepeda, candidato oficial de la coalición Polo Democrático, Partido Comunista, Pacto Histórico y Fonade.

Los izquierdistas que rodean a Iván Cepeda confían en que Juan Fernando Cristo les lleve a sus toldas unos 400 concejales liberales expertos en ganar elecciones, organizar manifestaciones, repartir volantes, mercados, gaseosas, banderas, camisetas y dar propinas por desinteresados votos. Esos concejales petristas de última hora se voltean de partido, pero no lo hacen gratis y tampoco por chocolates Milky Way, que son deliciosos. A ellos les gusta el billete que es repetido en el mundo político suramericano y europeo.

Juan Fernando Cristo tiene una tarea difícil: le toca repetir las maromas políticas que hace cuatro años realizaron exitosamente Roy Barreras, Juan Fernando Velasco y el prócer Armando Benedetti. Ellos le montaron un golpe de Estado a César Gaviria y le robaron 24 parlamentarios que fueron llevados al petrismo para que ganara las elecciones y que hoy disfrutan en el poder.

En política los sabios opinan: el turno es para el veterano Humberto De la Calle que, entrevistado por El Tiempo, dijo: “Yo trabajé tres años con Paloma Valencia en la Comisión Primera del Senado y tengo que reconocer que es una persona competente, reflexiva y con quien se puede hablar. Tuvimos discrepancias enormes, pero también hubo temas en los que fue posible construir”. A Paloma, por dialogante, la escogió como su candidata el presidente Uribe. Y De la Calle opinó más sobre el candidato del petrismo: “Iván Cepeda está haciendo la campaña más extraña del mundo, no habla, no opina, no da entrevistas, porque su jefe de campaña es Gustavo Petro”. Como ven, el serio exministro De la Calle está denunciando que el mismo presidente Petro viola la imparcialidad política que le toca como gobernante; ese juego es muy peligroso y por eso vivimos épocas de violencia en Colombia.

Estamos atentos a los resultados de la próxima encuesta y colorín colorado, porque nuestra democracia sigue subdesarrollada.