Un duelo fluye mejor cuando cambias el modo de pensar y hablar sobre eso que llamamos ‘muerte’.
Deja de funcionar el cuerpo. La vida continúa nadie muere, solo cambia de plano.
No hay ‘muertos’ ese ser vive con Dios y con quienes regresaron antes al hogar.
Ese ser se desprendió del cuerpo… y tú también puedes soltar el apego al ‘empaque’ y a sus pertenencias.
Los apegos son fuente de sufrimiento, libera tristeza, rabia, dolor y culpas.
Fortalece tu comunión con Dios… Dios no se lleva a nadie, cada ser parte cuando es… según el plan del alma (leer sobre esto trae paz y comprensión).
Lo que sigue no es un ‘descanso eterno’… qué aburrido sería es una vida plena.
@gonzalogallog