Amber Guyger es una ex policía de Dallas que mató a su vecino de un tiro al entrar al apartamento de la víctima por error.
Según ella, pensó que era un extraño. Fue hallada culpable de homicidio el martes y condenada a 10 años de prisión.
La exagente es blanca y su vecino, Botham Jean, que estaba desarmado en su sala, era negro.
Botham era un joven de 26 años, graduado en la universidad como contador, y trabajaba en una famosa firma contable.
En la sentencia se dio una conmovedora escena de perdón cuando el hermano de la víctima le pidió a la jueza si podía abrazar a la exoficial. Así lo hizo, y lloraron un buen tiempo.
“Hablo por mí: te perdono y sé que, si le preguntas a Dios, él te va a perdonar. Estoy hablando por mí, ni siquiera por mi familia. Te amo como a cualquier otra persona y no voy a decir que espero que te pudras y mueras como mi hermano”.
Brandt, el hermano menor, se dirigió a ella directamente desde el estrado de los testigos y se palpaban sus emociones.
Amber, de 31 años, pidió perdón llorando por haber matado a Jean. Este testimonio de perdón generoso es un ejemplo para todos nosotros.