El buen filósofo francés René Descartes fue sabio cuando dio importancia a la “duda metódica”.

Descartes, 1598-1650, invita a dudar para descartar todo lo que no es verdadero o positivo.

Quien no sabe dudar “traga entero” y, obvio, es un ser fácilmente sumiso y manipulable.

Suena insólito, pero para saber creer, hay que saber dudar, canalizar y cuestionar.

Claro que eso no le gusta a los que tienen poder en una religión, sistema o grupo.

Ellos quieren seguidores que no piensen, obedezcan y hagan lo que se les diga.

Todas las religiones se llenan de normas y vetos atribuidos a Dios para que digieras sin dudar.

Eres libre para aplicar una “duda metódica” o aceptar que te manejen como un “tonto útil”.

@gonzalogallog