Los predicadores que atemorizan a la gente deberían meditar este texto de San Juan:

“En el amor no hay temor. El amor perfecto echa afuera el temor. Quien teme no conoce el amor perfecto”, 1Juan 4,18.

Es aberrante que ciertos pastores asusten a la gente con una próxima venida de Cristo y el fin del mundo.

Ámate, ama y cree en Dios de verdad. Ama en el aquí el ahora sin angustiarse por el mañana.

Desde hace siglos hay quienes amenazan con la próxima venida y con tres siniestros días de oscuridad.

Los primeros cristianos se asustaron con “lo que va a suceder pronto”. Así inicia el Apocalipsis.

Y de hecho así fue, pero no con el fin del mundo, sino del imperio romano llamado allí Babilonia.

Centra tu vida en el amor. Recoges lo que siembras. No sigas a los agoreros del mal y el terror.

@gonzalogallog