Asombroso: el gusano tubícola logra vivir más de 300 años, en el Golfo de México.

Ha desarrollado una simbiosis única con bacterias que crean azúcares a partir de sustancias químicas.

Eso le permite prosperar en ambientes donde pocos organismos pueden sobrevivir.

Por su parte la almeja quahog oceánica es tan longeva que puede vivir más de 500 años.

Le dicen ‘Ming’ Arctica islándica, porque nació durante la dinastía Ming china.

Las aguas frías alrededor de Islandia ralentizan su metabolismo hasta el extremo.

Podrían existir ejemplares de almeja aún más antiguos que no han sido descubiertos.

Como un árbol, registra cada año en un anillo de su concha. Eso muestra su edad con precisión. La creación de Dios es sorprendente.

@gonzalogallog